Blog de un aficionado al vino. Un paseo simple a través de mis aficiones, un punto de vista personal en un instante determinado. Siempre dispuesto a aprender, disfrutar y compartir.

martes, 4 de septiembre de 2018

Bares y tiendas de vinos naturales en Berlín: Jaja, Cordobar, Motif Wein, Naturales Weinbar...



La primera vez que visité Berlín me sorprendió por la modernidad de su arquitectura, por su transporte modélico, la calma de sus calles, la multiculturalidad de sus barrios, la imponente exhibición de sus museos, la enorme extensión de espacios verdes dentro de la ciudad y la corta distancia en la que se encuentran grandes lagos y bosques. Ahora, 15 años después, aunque me sigue estremeciendo pensar en la división de la ciudad y sus habitantes durante la temible época del muro, por suerte cada vez más lejana, pienso que mantiene las mismas características que he citado, o más bien han mejorado. Durante toda nuestra estancia, días del pasado mes de mayo, disfrutamos mucho de esta ciudad, según nuestros gustos, acompañados siempre por un sensacional clima primaveral casi veraniego. Además, coincidimos en esos días con una de las ferias de vinos más importantes, la RAW Wine, versión Berlín, celebrada en Markthalle Neun, un bonito mercado construido a finales del XIX.

Os relato nuestro particular recorrido en cuanto a bares y locales especializados en vinos naturales.



Inaugurada en 2014 en el barrio de Prenzlauer Ber, situado en la zona de lo que sería la antigua RDA. Se trata de una pizzería, sí, pero con horno tradicional, y trabajan con masa fresca que dejan reposar más de 24 horas. Las pizzas son de estilo napolitano, la salamissima que pedí, algo picante, me gustó. Acompañó bien el Rosé 2016 de Gut Oggau, mezcla de variedades zweigelt y rösler. Además de los vinos naturales de esta bodega austriaca disponen también, entre algunos otros, de los de Christian Tschida.


Entre la transitada estación de Kottbusser Tor y Oranienplatz, en una tranquila calle del barrio de Kreuzberg, Dresdener Strasse, se encuentra este bar de vinos que es el más antiguo de la ciudad. Lo regenta Andreas Rink, nieto de Otto Rink, de ahí el nombre del local.




Velas en las mesas, luz tenue, bonito bar con numerosas botellas expuestas del Palatinado, región nativa del propietario. Ofrecen varios vinos por copas que si quieres te los dan a probar previamente para asegurarte de tu elección. Nosotros optamos por unas copas de Müller-Thurgau 2016 de Weingut Schmitt en magnum, delicioso, y también una botella que deseaba beber, creo que la última que les quedaba, y que muy amablemente me buscó Andreas: GinTonic 2015 de Milan Nestarec, el elaborador checo. Estoy de acuerdo con el autor de este vino, this is my GinTonic! Tremendo y elegante sauvignon blanc en contacto con las pieles. Creo que mi favorita entre sus cuvées. Para comer, platos sencillos pero bien gustosos: una selección de quesos, ensalada de espárragos y plato de roast beef en su punto perfecto. Estuvimos muy a gusto cenando en este lugar.



Está también en Kreuzberg, frente a un canal que me encanta bordear paseando, Landwehrkanal. Dirigiendo este restaurante se encuentra uno de los creadores de Industry Standard, famoso restaurante en el barrio de Neukölln cerrado hace pocos meses; de los mismos fundadores era Wild Things, otro bar de vinos naturales, cerrado recientemente, aunque éste sí tuvimos la oportunidad de visitarlo en las fechas de nuestro viaje en la segunda mitad del pasado mayo.   

Wagner Cocktail Bistro posee una buena terraza en la entrada, y en la fachada de la puerta destaca un luminoso letrero de neón estilo vintage con el nombre del local.

No llegamos a probar los cocteles pero disfrutamos con la cena, platitos frescos, como por ejemplo el de salmón curado, colinabo y rábano picante. Una botella del Sekt Rosé de Strohmeier, degüelle enero del 18, completó muy satisfactoriamente nuestra visita a este restaurante.



Localizado en el barrio de Mitte. Restaurante fundado a finales del 2013, debe su nombre a una famosa victoria futbolística de la selección austriaca contra la alemana en el mundial de Argentina en 1978, en la ciudad de Córdoba. Como curiosidad, si acudes al lavabo, podrás escuchar el audio del partido y fácilmente oirás cantar el gol de la victoria.

Platitos y vinos austriacos y alemanes. También ofrecen algunos platos principales, nos pareció estupendo el de pollo (poussin, morels and bread beals), no tanto el de cerdo (pork from Potsdamer Sauenhain). El vino elegido, el fresco cabernet franc de Christian Tschida, Sonja 2016, muy bebible, era lo que buscaba.



De nombre Drink naked cuando yo lo visité, al poco tiempo cambió su nombre por el de Rocket Wine Berlin. Se trata de una tienda de vinos que ocupa un pequeño local en el barrio de Mitte. Tienda y Tasting room, donde probamos por ejemplo un vino del Mosela verdaderamente fresco y diferente, riesling en su mayoría, y que desconocía hasta entonces: Little Bastard, cosecha 2017, elaborado por Jan Mattias Klein.

Jeff, de origen canadiense y propietario del lugar, nos aconsejó alguna dirección de interés para visitar. Muy amablemente también se prestó a guardarnos, hasta el día previo a mi vuelta, la última botella que le quedaba del Brutal de Alex Prüfer, vigneron de origen alemán establecido en Languedoc, domaine Le Temps des Cerises. No disponía de nevera en la habitación del hotel y quería llevármela para casa. Ya bebida en la fecha en que escribo estas líneas, se trata, como esperaba, de una cinsault realmente deliciosa.



Weinhandlung es la palabra en alemán equivalente a tienda de vinos. Viniculture se localiza en Charlottenburg y ofrece una importante selección de vinos naturales españoles, por supuesto también alemanes, austriacos y franceses, entre otros. Se trata de un buen sitio para comprar y cargar la maleta.

Naturales Weinbar (fotografía de cabecera)

Bar de vinos naturales situado en Neukölln, a un paso de Landwehrkanal, mi canal preferido, muy cerca del Wagner Cocktail Bistro que he mencionado anteriormente. Su propietario, Pablo, español establecido en Berlín desde hace varios años, lo inauguró en septiembre de 2017. Me alegra mucho su decisión, vale la pena visitar su bar, un lugar muy agradable. Ofrecen distintos vinos por copas, especialmente españoles. Y para comer o picar: tortilla española, morcilla ibérica, salmorejo, conservas gallegas, quesos españoles, franceses y alemanes, ensaladas y otros platos, como lomo a la sal, y también algunas especialidades alemanas o de otros países.


En nuestro caso, a modo de aperitivo, disfrutamos con un plato de jamón ibérico y unas copas del ancestral La Traviesa L2016, varietal vijiriega, de Barranco Oscuro, Granada. Aparte de los vinos de Manuel y Lorenzo Valenzuela, encontraremos aquí botellas de Esencia Rural, La Microbodega del Alumbro, Bodega Patio, Viña Enebro, Sexto Elemento... Y también de Patrick Bouju, Tricot, Jean-Pierre Robinot, Laurent Barth, Jean Ginglinger, Julien Meyer... Hay que volver.

Wild Things (cerrado actualmente) 


Se nota que tuvieron tiempos mejores y muy buenos, nosotros pudimos visitar este bar de vinos pero estando ya en sus últimos días en activo. Aún así disfrutamos del momento, con unas copas del Riesling 2016 de Weingut Schmitt, de la zona de Rheinhessen. Vino que elegimos entre las diez opciones ofrecidas. Picamos algún platito para acompañar. Es una lástima cuando cierran un bar que ofrece esta filosofía, la del vino natural, precisamente en una zona muy en boga, la del barrio de Neukölln, donde han abierto varios bares de vinos naturales. Brindemos por Wild Things.



Abierto desde agosto de 2017. Comimos en este pub restaurante localizado en Kreuzberg, siguiendo una buena recomendación de Jeff (Rocket Wine). Según he leído, el propietario es el chef de origen australiano Lee Thompson. Comida sin pretensiones, sencilla pero sabrosa, muy apetecible, como por ejemplo el sándwich de bacon, mejor dicho bacon bap. Muy bien atendidos por el sommelier Victor Hausladen, le comenté que para beber deseaba algún  vino austriaco o alemán; entre los ofrecidos, el elegido, Sylvaner 2015 de Stefan Vetter, de Franconia, fue un acierto. Comimos en la terraza, junto a la puerta, en un hermoso día luminoso y primaveral, casi veraniego.



En Motif Wine creo que encontré mi lugar en Berlín; rodeado de vinilos, buena música, fantásticos vinos y buen rollo. También presentan una programación de conciertos en directo y sesiones de DJ. Se localiza en Neukölln, el barrio de moda. Óscar, de origen mejicano y establecido en Berlín desde hace unos años, es su propietario y responsable. No es su primer proyecto en el que el vino natural sea el protagonista, pero en este caso la mezcla con la música, otra de sus pasiones, suma una proposición muy atrayente.


Teníamos mesa para cenar en Jaja, así que a modo de aperitivo probamos un par de copas y planeamos volver a los pocos días. Pet nat Revolution L01/17 de Johannes Zillinger,  gruner veltliner y riesling, nos encantó. El segundo vino lo hemos bebido en varias ocasiones, Fledermaus 2017, silvaner y müller-thurgau de 2Naturkinder, la bodega de Melanie Drese y Michael Völker, en Franconia.


En nuestra segunda visita, sábado tarde noche, disfrutamos junto a una tabla de quesos de una serie de vinos fantásticos: Bat-Nat 2016, delicioso pet nat de 2Naturkinder, éste sí que no lo había probado hasta ahora, schwarzriesling y pinot meunier; Tout pète, otro pet nat, del domaine les Dolomies, Céline & Steve Gormally, en Jura; Restrited, un vino de Dom Bliskowice, vino natural polaco, que había catado esa misma semana en la RAW Wine Berlín, un riesling fresco que me sorprendió; The Artist formely known as Peach, L16, como jugo de melocotón fermentado, cabernet sauvignon y syrah elaborado por Anders Frederik Steen, Ardèche; y finalizamos con unas copas del Magnum Riesling 2016 de Bianka & Daniel Schmitt, Weingut Schmitt, Rheinhessen, una de las bodegas estrella descubiertas en este viaje. La selección de vinos de Óscar es extraordinaria.




Acudí a esta tienda de vinos y tasting room gracias al consejo de mi amigo Karl, importador de vinos y elaborador de las mejores sidras que he probado. Aún no llegan a España, pero sí a Dinamarca, Alemania, EEUU y, entre otros países, a su lugar de origen, Suecia. Fruktstereo es su marca, pueden tomar nota si lo desean.

Jaja 


Dirección que tenía apuntada como imprescindible y que no me defraudó en absoluto; de hecho, aprovechando que abrían en domingo, elegimos cenar de nuevo aquí a los pocos días de nuestra primera visita para despedirnos de la ciudad a nuestro gusto. Se localiza también en Neukölln, muy cerca de Motif Wine, en una calle perpendicular a la de la tienda (Weserstrasse es la calle de Motif Wein y Weichselstrasse la de Jaja).

Juilia Giese y Etienne Dodet, pareja franco-alemana, se trasladaron desde París inaugurando este restaurante bar de vinos en 2016.


Ofrecen algunos vinos por copas, nosotros elegimos Kleine Heimat 2016, silvaner de 2Naturkinder, siempre un acierto, y Holy Chapel 2016, pinot blanc de los hermanos Daniel & Jonas, Weingut Brand, Pfalz (Palatinado), otra de las bodegas que me encantó de entre las probadas en la RAW Wine Berlín celebrada pocos días antes.


No faltó una botella a la que le eché el ojo de entre las numerosas mostradas en las estanterías, no hay carta de vinos, en este caso francesa, Le Pinot Ctambule de Tony Bonard, una pinot noir cosecha del 2015 dotada de una bellísima acidez y que acompañamos con el sabroso plato de Beef tartare, oyster sauce and parmesan.


En nuestra segunda visita a este restaurante comenzamos con las dos últimas copas que disponían de una garnacha del sur de Francia, Collectif Anonyme; también una copa de Rot 2016 de Weingut Schmitt, perfecta para acompañar el platito de Chicken livers and morels on toast, y una botella especial para el resto de la cena, Blaue Libelle (Libélula Azúl) Sauvignon Blanc 2016 de Andreas Tscheppe.

Creo que sumando ambas visitas probamos casi todos los platitos de su carta, todos frescos y ricos, como la Mozzarella de búfala con fresas y guisantes

En el restaurante se escucha alemán, pero es fácil comunicarse en francés, inglés e incluso en español; Yailen Muñoz Díaz, la chef responsable de elaborar los platos que combinan tan bien con este tipo de vinos, es de origen cubano. Muy buen fichaje.






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Hay varios puntos característicos que componen la imagen de la ciudad: Alexanderplatz y su torre; el edificio del Reichstag (recomiendo la visita a su cúpula, diseñada por Norman Foster); la Puerta de Brandeburgo; Potsdamer Platz; el río Spree, su disposición embellece aún más la ciudad, facilitando los paseos, bien bordeándolo o navegándolo; la Isla de los Museos, donde sigue impresionándome la Puerta de Ishtar y también la Puerta del Mercado de Mileto, ambas en Pergamon Museum; la belleza de Nefertiti, exhibida en Neues Museum; otros museos, como la Gemäldegalerie, Museo Berggruen y Sammlung Scharf-Gerstenberg (a estos dos últimos más pequeños recomiendo no perderse su visita); los restos del espeluznante muro, convertido ahora en la East Side Gallery; la visión impactante de la Kaiser-Wilhem-Gdächtniskirche, iglesia semiderruida y conservada sin restaurar para recordar las consecuencias de la guerra...

Otro símbolo propio de la ciudad puede ser la simpática figura del Ampelmännchen, o los numerosos Osos Buddy dispuestos por algunas plazas y calles.

Típicas son las salchichas alemanas, y entre ellas la currywurst, muy habitual en los puestos callejeros. Hablando de comida rápida, barata y muy calorífica, también gozan de gran popularidad los Döner Kebab (Tadim, junto a Kottbusser Tor, y el Imren Grill de Boppstrasse 10, ambos en Kreuzberg, fueron los locales que yo visité; en ellos podéis pedir también los lahmacuns, pizza turca).

Pasamos unos felices días en Berlín.

¡Hasta la próxima!

Vicente

© elvinoquebebo.com








Pergamon Museum



Museo Berggruen



Sammlung Scharf-Gerstenberg



Gemäldegalerie


domingo, 18 de febrero de 2018

En París: Jones, Faggio, Pacchio, Le Servan, Brutos, Benichat, Le Desnoyez, Crus et Découvertes...



Cada vez que visito París ya estoy pensando en volver antes de marchar. Así me volvió a pasar en mi última estancia de escasos días en esta ciudad. Días que cundieron visitando varios de los locales que tenía en mente conocer y disfrutando de algunas de las exposiciones artísticas que ofrecían los museos de la ciudad en esas fechas, mediados del pasado enero.

Os cuento mi recorrido:



Localizado en el 11ème, el distrito de París con mayor concentración de locales dedicados al vino natural y una de nuestras zonas preferidas desde hace años. Llamado anteriormente Bones, cambió su nombre hace un par de años aproximadamente. También el cocinero es distinto, pero la apuesta por los vinos naturales sigue intacta. En su carta, además de vinos franceses e italianos, podemos encontrar algunos australianos y también españoles. Reservamos mesa para dos en un martes noche; el lugar es cómodo, tranquilo y con buen ambiente.

Su carta de platos está dividida entre entrantes, verduras, pescado, carnes y postres. Unas tres o cuatro opciones por sección. Saucisson d'agneau; butternut, yogourt, kale et graines; barbue, épinard; onglet, carotte et raifort; pigeon, betterave et moutarde y de postre sorbet bergamote et noisette caramélisée, fue nuestra elección para compartir. El pichón, delicioso. A destacar también el pan, de Ten Belles Bread, por su acidez, amargor y textura.


Muy contento también por el vino elegido, realmente glouglou, Hey Gro!! de François Saint-Lô, Lot 16 y tan solo 8'5% de alcohol. Empezamos nuestra estancia en París como más nos gusta.



Horno y cafetería en la rue Bréguet, cerca de la rue de la Roquette, donde ocupa un local espacioso, de aspecto industrial. Abastece de panes varios restaurantes, entre ellos, Jones o Le Benichat, que también visitaremos. El sitio es ideal para comprar café, pan o disfrutar de un petit déjeuner. También es posible comer, o tomar el brunch el fin de semana, tienen sandwiches, pequeños pasteles... Nuestro desayuno se basó en un buen café y su delicioso pan con mermelada y mantequilla, era el objetivo.



Abierto desde hace 2 años y medio por Fabien Lombardi, fundador de l'Entrée des Artistes. Situado en lo alto de la rue Rochechouart en el 9ème arrondissement. Local especializado en pizzas a la leña y también en vinos naturales, solo hay que ver la exposición de botellas vacías en su entrada.


Elegimos de la carta, Primeur pour les filles 2015, aleatico de Clémentine Bouvéron y Gianmarco Antonuzi, Azienda Agricola Le Coste, en la región del Lazio. Vino delicioso. Trevigiana, con bleu d'Auvergne y noisettes toastées, y Diavola, picante, dos pizzas generosas y ricas, fue nuestra parte sólida. Siendo las 12:30 del mediodía, no está nada mal.


Situado enfrente de Faggio Pizzeria, inaugurado hace un año y rebautizado como Faggio Osteria días después de nuestra visita. El único cambio que parece conllevar el nuevo nombre es una mayor especialización en pasta fresca. La noche de nuestra visita nos atendió el propietario, Fabien Lombardi. En la pequeña cocina, tras la barra, elabora el chef japonés Masaaki Yamamoto sus platos a cual más rico. Entre los que degustamos nombraría como imprescindible el de trofie, ortie y ricotta fumée. Trofie es un tipo de pasta rizada. Nos encantó.


La selección de vinos es extraordinaria, tanto que me costaba decidirme por una botella, así que disfrutamos de dos: Un Trajet Inutile Lot 2015, pet' nat de Daniel Sage, Ardèche, uno de los mejores pétillants naturels que he probado en mi vida, y una botella de otro genio de una de mis zonas preferidas, Verre de Terre de Loup des Vignes, la microbodega de Benoit Rosenberger en Auvergne. Detalle este último que he de agradecer a Fabien por atender mi petición a pesar de la escasísima producción y de ser la última botella que guardaba en el restaurante, y además siendo mi primera visita a su local. El vino 100% gamay se trata de la añada 2014, su segundo millésime. Es difícil beber mejor que en este local.


El restaurante es bonito, con pocas mesas, retratos de los vignerons sobre las paredes de ladrillo rojo y un imponente armario de vinos. Tenemos ya ganas de repetir. También he oído que abrirá en la misma calle un nuevo Faggio, en este caso Faggio Salumeria.


El restaurante de las hermanas Levha, Katia en sala y la chef Tatiana en cocina, está en funcionamiento desde hace 4 años en un espacioso local y bonitas molduras en el techo situado en el 11ème, en la rue Saint-Maur. Comparte por tanto calle con La Buvette o con Au Nouveau Nez, lugares ya nombrados en este blog en anteriores visitas.


Nuestra visita fue al mediodía. El menú es delicioso. Tras el aperitivo, bulots et mayonnaise au piment, seguimos con los raviolis de porc et bouillon de légumes, velouté parmentier et crème montée au lard, poitrine de cochon croustillante, cabillaud... Y de pareja, Vaussières, creo que 2015, de Eric Pfifferling, domaine l'Anglore, una botella que combinó perfectamente, clairette y grenache blanc.

El local no es pequeño pero tampoco enorme, en cambio vi hasta 6 personas trabajando en cocina y 3 más fuera en la sala. Comimos muy bien.


Ninon Lecomte y su pareja, el chef Lucas Baur de Campos, de orígenes brasileños, abrieron el pasado 2017 este local especializado en cocina a la brasa. Se localiza también en el 11ème, tocando el parque Square Maurice-Gardette.

Basse côte Angus, frites maison y cuisse de canard confite et purée de pommes de terre fueron los dos platos principales que saboreamos. De entrantes, tapioca au parmesan et sauce goyave au piment doux y pastéis de crabe et ricotta fumée. Todo exquisitamente sabroso. Me faltó probar los coeurs de canard, será la próxima ocasión. No únicamente cocinan carne a la parrilla, también vimos pescado en la carta, como por ejemplo rodaballo o lubina.




En el tema vinos no se quedan atrás. La selección es sensacional. Dos botellas cayeron: On s'en bat les couilles 2015, pinot d'aunis de Pascal Simonutti, homenaje al "Never mind the bollocks" de los Sex Pistols, y el tremendo 90G 2015 de Catherine Dumora et Manuel Duveau, domaine l'Égrapille, 90% gamay, 100% Auvergne.



Se trata del bar de David Benichou, quien tras trabajar en Vivant, AT Restaurant, Brutos y otros locales, ha abierto hace escasos meses su propio bar de vinos. Localizado muy cerca de la Place de la République y del Canal du Midi, en la rue Bichat, 10ème arrondissement.

A David lo conocimos hace unos años, en 2011, en concreto cuando trabajaba en The Ten Bells en Nueva York, el principal bar de vinos naturales de aquella ciudad. Fue a los pocos meses, en una visita a París, cuando comiendo en el recién entonces inaugurado Vivant sorprendentemente para nosotros nos reconoció. Si en aquella ocasión me recomendó un auténtico vinazo, ahora volvió a hacerlo, por dos veces: Elios 2015, pinot noir y Fisterra 2016, ambos de Jean-Marc Dreyer, Alsacia, en Rosheim. En la carta podemos ver también varios vinos españoles, como Partida Creus, Naranjuez o Bodega Cueva. Para comer elegimos salaisons de Porc Noir Calabrais, terrine de Simon Horwitz y Tomme de Brebis. ¡Qué bueno todo!


Un lugar con buen ambiente, abierto todos los días, vinos bien seleccionados, tapas de calidad, buena música y también la presencia y compañía del enorme y cariñoso perro de la casa, de nombre Iago.


Desde su inauguración, que coincidió más o menos con mi anterior visita a París, tenía pendiente comer en este restaurante. Si en aquella ocasión no pude porque ya marchaba de la ciudad, esta vez lo tenía marcado prioritariamente en mis anotaciones. Se trata del restaurante del chef Jean-Marc Sinceux, abierto desde otoño del 2016. Jean-Marc escribía el blog "La solitude du chorizo", donde estaba también presente su afición a la cocina ibérica.


La experiencia es para repetir lo más frecuentemente posible. Todo estaba rico, rico. Vraiment délicieux. Desde la fresquísima ensalada a base de radiccio, naranja, yogurt y anchoas, al plato perfectamente cocinado de cabillaud con encornets (bacalao y calamares) y frégola (un tipo de pasta), antes de seguir disfrutando con el postre elegido de clafoutis aux pommes con crema inglesa y haba tonka.


De la corta y seleccionada carta de vinos, opté por Escapade de Pierre Rousse, elaborador cuyos vinos me gustan mucho. Mezcla de merlot, cabernet franc y cabernet sauvignon, el vino se mostró sensacional: frutal, jugoso y equilibrado.

El restaurante se encuentra en el 20ème arrondissement, el barrio de Belleville, concretamente en la calle Denoyez, famosa por sus numerosos grafitis.



La tienda de Mikaël Lemasle es uno de mis lugares preferidos en París, nunca abandono la ciudad sin realizar una visita y su correspondiente compra en esta boutique de vinos. La selección es extraordinaria. También la calle donde se encuentra me llena de recuerdos, la rue Paul Bert, la calle de Le 6 Paul Bert o la Cave del mismo nombre.



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Los paseos, las visitas a restaurantes, bares, pastelerías, cafeterías, tiendas de vinos y también a algunos museos llenaron principalmente nuestro tiempo. La variedad de exposiciones ofertadas en París en cualquier época del año es enorme. Nosotros tuvimos la oportunidad de seleccionar y visitar cuatro de ellas: los trabajos del fotógrafo Irving Penn, expuestos en el Grand Palais; la exposición dedicada a Gauguin, también en el mismo palacio; André Derain en el Centre Pompidou y, finalmente, la exposición titulada "Être moderne: le MoMA", ofrecida en la Fondation Louis Vuitton. Ésta última todavía disponible, hasta el próximo 5 de marzo.


Como indico al principio del texto: "Cada vez que visito París, ya estoy pensando en volver antes de dejarla".

À bientôt!

Vicente

© elvinoquebebo.com

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