Blog de un aficionado al vino. Un paseo simple a través de mis aficiones, un punto de vista personal en un instante determinado. Siempre dispuesto a aprender, disfrutar y compartir.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Y EN OTOÑO… AL PRIORAT



Sana costumbre la que hemos adoptado estos últimos años: acercarnos en otoño a la comarca del Priorat. Una escapada a estas tierras, aunque sea corta, nos desconecta de la ciudad y sus ruidos. Sobre todo si nos alojamos en una bella y acogedora casa como Cal Compte, en Torroja del Priorat. Unamos a ello el paisaje, los paseos entre los viñedos, alguna visita siempre interesante a algún vitivinicultor, buen vino, comida casera y una magnífica compañía entre amigos y tenemos el pack completo.

Si en recientes ocasiones habíamos disfrutado de emocionantes visitas como por ejemplo a Terroir al Límit, en esta oportunidad nos citamos con Bixente Capfrain, el enólogo y responsable de Bodegas Mas Alta. Tiempo hacía que deseaba visitar esta Bodega situada en el pueblo La Vilella Alta, sus propietarios son cinco empresarios belgas, alguno de ellos importante distribuidor de grandes vinos en su país. El asesoramiento corre a cargo de Michel Tardieu, enólogo-consultor experimentado principalmente en el Ródano. Casualmente hacía escasos días que había acudido a una cata degustación realizada en Monvinic y dirigida por este famoso enólogo, donde nos exponía su filosofía y convencimiento de la idónea utilización del raspón en la vinificación aportando frescura, vivacidad y equilibrio frente al alcohol. De hecho, se estaba experimentando su utilización cada vez en mayor proporción en Bodegas Mas Alta.

En esta casa elaboran diversas botellas, siendo destinadas actualmente a la exportación en un 95%, principalmente a Bélgica: Els Pics, Artigas, Cirerets, La Basseta, La Creu Alta. En todas destacan las dos variedades más importantes del Priorat, la Garnacha y la Cariñena. El Cabernet Sauvignon tiende a ser sustituido, pero la Syrah presenta muy buenos resultados. También elaboran el blanco Artigas (Garnacha Blanca, Macabeo y Pedro Ximénez).

Como menciono, Bixente, de origen francés, el verdadero pilar de la bodega y de los trabajos día a día, nos recibió y atendió muy amablemente. Recorrimos las distintas parcelas en las que trabajan, elevadas pendientes, viñas centenarias, otras más jóvenes plantadas en antiguos bancales, impactantes imágenes de los viñedos y bellas panorámicas.       

Nos enseñaron las instalaciones de la bodega: doble mesa de selección, encubado por gravedad, depósitos de hormigón, barricas de roble francés… Seguimos la visita catando de diversas barricas, espléndidos los blancos de la añada recién vendimiada y sobre todo, la barrica de Serine (como se denomina la Syrah en el Ródano), espectacular su expresividad. Y terminamos con la cata-degustación de distintas botellas.

Todo el tiempo aprendiendo de Bixente, en una conversación fluida y entretenida, nos llevamos un grato recuerdo, del recibimiento y de los vinos.   

Compramos una botella de La Creu Alta 2007 (Mazuela y Garnacha de viejas viñas y una punta de Cabernet Sauvignon), potente y elegante, es el vino que más nos impactó de la cata en la visita. La disfrutamos esa misma noche cenando muy a gusto en Cal Compte, junto a la chimenea. De un color subido casi negro, intenso, brillante e impenetrable, densa lágrima que tinta la copa, fruta negra muy madura, moras, balsámicos, eucaliptos, suaves especiados, con estructura, buena acidez, agradable textura. Final de fruta dulce concentrada, notas licorosas. Largo y persistente, con gran intensidad frutal. Gran vino.

Cenas caseras en Cal Compte y para comer, nos aconsejaron una dirección, el restaurante La Cooperativa en Porrera. Productos cercanos y de calidad en elaboraciones tradicionales con toques personales y actuales. También venden vino, disfrutable a buenos precios en mesa. Entre la extensa selección de botellas del Priorat, optamos por recordar un vino de Terroir al Límit, su blanco Pedra de Guix, en este caso 2010: floral, cítrico, fruta blanca, fruta de hueso, con tensión, envolvente y muy largo. Disfrutable y con larga vida. Seguimos coincidiendo mis amigos y yo en que es el blanco del Priorat que más nos gusta, desde su primera añada. Tuvo buena compañía: estofado de verduras con quinoa, lentejas con chopitos, empedrat de bacallà…

La noche anterior habíamos tenido la suerte de ser convidados por nuestros amigos de la zona a unas copas del extraordinario Les Manyes 2010 Terroir al Límit: Garnacha 100% a la altura de las mejores del sur de Francia. Finos especiados, balsámicos, frescos frutillos rojos, notas terrosas, notas de piel, todo ello en retronasal con un intenso y larguísimo postgusto. Excelente vino, excelente añada.

Con los postres, entre los que destacan las trufas de chocolate negro y el pastel de frutas, optamos por unas copas del Vi dolç natural Nus 2009 de Mas d´en Gil: notas de fruta roja, naranja confitada… nada empalagoso.

Y no me resistí a probar La quinta essència dels llops, aguardiente de vino de diversas bodegas, todas relacionadas con René Barbier. Finamente aromático, ligeros toques de hierbas. Muy interesante. (38% de graduación).

Nos agradó tanto este local, de decoración desenfadada, que reservamos mesa para el día siguiente, acompañando esta vez los platos con dos atrayentes botellas: Laurel 2010 y Nit de Nin 2010. Conversando con el encargado de sala y copropietario, y dada su anterior profesión, surgió la pregunta de un maridaje musical para estos vinos, Jazz fue la respuesta. Nos convenció.

Laurel 2010: 80% Garnacha, 20% Syrah. Mucha fruta, madura, negra, balsámicos, recuerdos a pegamento, carnoso y amplio, con cuerpo, taninos maduros. Con potencia y volumen, sabroso. Acompañó fantásticamente, como anotó nuestro amigo Guillermo, el plato de Fricandó (guiso de ternera).

Laurel es el hermano pequeño de Clos Erasmus (Bodegas Clos i Terrases), el prestigioso vino de Daphne Glorian, una de los cinco precursores del resurgimiento del Priorat a finales de los 80. Su esposo, el norteamericano Eric Solomon, es un importante importador de vinos.

En 2004, la enóloga Ester Nin comenzó a trabajar junto a Daphne Glorian y, además de participar en otros proyectos, desarrolló su apuesta personal Nit de Nin, aprovechando los mismas instalaciones en Gratallops que para el Clos Erasmus (la antigua bodega de Alvaro Palacios).

Nit de Nin 2010: 60% Garnacha y 40% Cariñena de viejos viñedos de Porrera. Elaborado atendiendo los principios de la biodinámica. Violetas, monte bajo, boca fresca, mentolados, fruta silvestre, con nervio. Elegante, equilibrado, listo para ser bebido. Exquisito. Como anécdota, creo que era día flor. Siendo Laurel un buen vino, nos gustó aún mucho más el estilo de éste.

Por cierto, además de los vinos de la zona, no se me olvidan otras botellas que tuvimos la oportunidad de degustar durante ese fin de semana: Foradori 2008 DOC Teroldego Rotaliano de Elisabetta Foradori, fantástico; As Tornas dos Pasas Escolma 2008, un sensacional tinto de Ribeiro; el siciliano Nero di Lupo 2010 de Cos, calidad y personalidad; y sobre todo, el Clos des Rosiers 2009 Monopole del Domaine Chantal Rémy, traído por nuestros amigos Juan Luis y Amparo de su estancia en Morey-Saint-Denis, un vino delicado, floral, casi aéreo, de fresca acidez, seductores frutillos rojos... delicioso.

Una escapada de fin de semana muy bien aprovechada. Volveremos.

Vicente

NOTA: la primera fotografía está realizada por Juan Luis (El ojo público) desde una de las terrazas de Cal Compte.







domingo, 21 de octubre de 2012

OVERNOY, GANEVAT, TISSOT, MACLE… HABLEMOS DEL JURA Y SUS VINOS



He de confesarlo, estoy enamorado de los vinos del Jura: tintos frescos, frutales, especiados, de baja carga alcohólica; blancos con notas de frutos secos, magnífica acidez, complejos. Vinos definidos por su personalidad y singularidad.

En este pequeño artículo, nos adentraremos de forma general en esta interesante zona vinícola,  hablaremos de algunos de los más importantes vignerons y también de los vinos que hemos degustado últimamente. Espero que os guste.

Cinco cepas se cultivan en este viñedo de aproximadamente 2000 hectáreas, extendido a lo largo de unos 100 kilómetros de norte a sur y localizado en el este de Francia, en la región Franche-Comté, lindando con Suiza. Además de las conocidas Pinot Noir y Chardonnay (la más extendida, aquí llamada a veces Melon d´Arbois o Gamay Blanc), originarias ambas de la vecina Borgoña pero cultivadas desde hace siglos en el Jura, se trabajan otros tres varietales locales, la tinta Poulsard (denominada también Ploussard), la tinta Trousseau (relacionada con la Bastardo de Portugal y la Merenzao gallega) y la blanca Savagnin, conocida también como Naturé. Aunque se realizan ensamblajes entre distintos varietales, los monovarietales también son frecuentes.

Seis son las Appellations d´Origine Contrôlée: Arbois ocupa unas 850 hectáreas (desde 1970 el nombre Pupillin puede añadirse a la AOC para aquellos vinos obtenidos del terreno delimitado alrededor de este pueblo); Château-Chalon, AOC y también nombre del pueblo, 100% Savagnin y dedicado a la producción del Vin Jaune; L´Étoile, pequeña appellation de 56 hectáreas; Côtes du Jura, extendida a lo largo de toda la región vinícola; Crémant du Jura, espumosos elaborados según el método tradicional; y finalmente, Macvin, licor elaborado a partir de mosto y marc (aguardiente de orujo). 

En esta zona se cultiva la vid desde la época romana. Como curiosidad, mencionaremos la presencia española en esta región durante más de 100 años, desde mediados del XVI. A finales del XIX había más de 20.000 hectáreas dedicadas a la vid, sin embargo la filoxera, las dos guerras mundiales y las crisis económicas menguaron considerablemente su extensión. En la actualidad, encontramos vinos tintos, blancos, rosados, espumosos, vinos de paja (vins de paille, vinos dulces obtenidos a partir de uvas pasificadas de forma natural en estancias aireadas), vinos amarillos (vins jaunes) y vinos de licor.

Una de las más felices alianzas queso-vino es, sin duda, entre el famoso queso Comté y el Vin Jaune (vino amarillo). Este queso de larga reserva, seguramente mi preferido y llamado por muchos el rey de los quesos, se elabora exclusivamente con leche fresca de vacas locales de la raza Montbéliarde (unos 500 litros para un solo queso), se prensa en forma de rueda, de gran diámetro, y alcanza entre los 30 y 55 kilos de peso. Recibió la primera Appellation d´Origine Protégée. Su aroma afrutado y sus notas con recuerdos a avellanas y nueces conjugan perfectamente con el Vin Jaune. Este vino seco emplea únicamente la variedad Savagnin, tras su fermentación, madura en barricas de 228 litros sin ser llenadas por completo, favoreciendo la aparición de una fina capa de levaduras llamada voile (velo), similar a la flor de los vinos andaluces. Aquí, en este frío clima, la capa es más fina y no se emplea el sistema de soleras y criaderas. Este velo, además de preservar el vino, le transfiere aromas muy particulares (goût de jaune) recordando principalmente la nuez. El vino envejece seis años y tres meses evaporándose una gran porción del líquido, quedando de cada litro de mosto la cantidad de 0,62 litros que es a su vez la capacidad de la botella empleada denominada clavelin. Se trata de uno de los vinos más singulares, complejos y duraderos del mundo.


Vignerons

La palabra vigneron tiene difícil traducción exacta en España, tal vez vitivinicultor, sin embargo, opino que hay palabras que es mejor no traducir de su lengua original. Este bonito vocablo francés, en contraposición a los vocablos winemaker o enólogo,  describe perfectamente la labor del artesano tanto en el campo como en la bodega, y si bien es aplicable en la mayoría de las regiones vinícolas de Francia, lo es sin ningún tipo de titubeo en el viñedo jurasiano.

De nombrar un vigneron de referencia en esta zona, idolatrado a nivel mundial por todos los seguidores de las elaboraciones sin empleo de sulfuroso, ese es Pierre Overnoy. Influenciado por Jules Chauvet (considerado el padre del movimiento de los vinos naturales) vinificó en 1984 su primer vino sin sulfuroso. Nunca ha utilizado productos químicos (herbicidas, pesticidas, fungicidas…). Siempre a la búsqueda de vinos puros y vivos que den la expresión más auténtica de sus tierras y las características de la añada, este veterano vigneron, a lo largo de los años, ha conocido e intercambiado conocimientos con interesantes personas de idéntica filosofía vinícola, como Marcel Lapierre, Jean Foillard y otros amigos vignerons, con quienes fundó la Association Vin Naturels.  

Hoy en día, Emmanuel Houillon, formado en el oficio desde muy joven por Pierre, se ocupa del domaine Maison Pierre Overnoy de 6,5 hectáreas, asegurando la continuidad de la misma filosofía. Los Overnoy-Houillon no dejan entrar en sus botellas ninguna otra cosa más que uva.

Recomiendo la lectura del libro “La parole de Pierre”, editado por Méta Jura (yo lo compré vía internet a través de la librería Athenaeum). Desarrollado a través de 14 entrevistas con Pierre Overnoy, a quien tuvieron que convencer para la realización de la obra, nos permite conocer el trabajo y la experiencia de este hombre sencillo y ejemplar vigneron, en relación a la tierra, la viña, el vino… y otros aspectos, como indican sus palabras: “Estoy contra el culto a la persona. Cada vez que ha habido culto a una persona, no importa en qué país, eso ha conducido a catástrofes…” o “La Tierra, no son nuestros padres quienes nos la han dado, sino nuestros hijos quienes nos la han prestado”.

Los vinos de esta casa, etiquetados bajo la subdenominación Arbois-Pupillin se diferencian visualmente por el color del lacre de la botella: blanco para Chardonnay, amarillo para Savagnin, rojo para Ploussard.

Son vinos difíciles de encontrar debido a su pequeña producción. Recomiendo comprarlos allá donde los veáis. Quien prueba un vino de esta casa es como si bebiera por primera vez. Las dos últimas botellas que hemos disfrutado han sido:

- Arbois Pupillin 2009 Maison Pierre Overnoy (lacre rojo).
De capa media, visualmente entre el color rubí y el de un vino rosado. Últimas copas turbias. Aromas especiados, perfume a frutillos rojos, cerezas, fresas, uva, fresco, y largo. Un vino que invita a beber. ¡Qué bueno!

- Arbois Pupillin 2005 Maison Pierre Overnoy (lacre amarillo).
Precisa airearse en decantación. Color dorado y tonos ambarinos asemejándose al oro viejo. Cierta turbiedad. Ahumados, carácter oxidativo, manzana al horno, nuez, yodo, infusión, notas calcáreas, algo lácticas, salinidad. Potencia en boca, buena acidez y longitud. Complejo y profundo, sin artificios, puro. De gran personalidad. Vino ouillé, es decir, durante todo el periodo de crianza se ha utilizado el método del ouillage, de manera que el volumen de vino evaporado durante esos años (la parte de los ángeles) ha ido rellenándose de nuevo para evitar el contacto con el aire y protegerlo de una rápida oxidación.

Otro importante referente, localizado en Rotalier, practicante de la agricultura biodinámica, es Jean-François Ganevat. Emplea preparaciones a base de plantas naturales para proteger sus viñas (tisanas de ortigas, cola de caballo…), utiliza las levaduras indígenas presentes de forma natural en la uva, vinifica sin ayuda de sulfuroso, sin clarificación ni filtración… Recordemos que aparece como personaje en uno de los capítulos de la novela gráfica “Les Ignorants” de Étienne Davodeau, ya comentada en este blog.

Conocido como Fanfan por sus amigos, Ganevat elabora diversas cuvées bajo la appellation Côtes du Jura, y hemos tenido la suerte de disfrutar de algunas de ellas, bien cenando en uno de mis restaurantes preferidos, Ca Pepico (Meliana-Valencia), o bien comprándolos en la tienda Mesquevins (Moncada-Valencia):


  • Plein Sud Trousseau 2010. Delicioso. Especias, fresas del bosque, puro zumo fermentado, un placer en la mesa.
  • Cuvée Julien 2009. Pinot Noir. Color rubí, limpio. Nariz un poco reducida al principio, algo de ahumados, algo animal, explotando al poco hacia los frutos rojos, frescos, toques de regaliz, masa de pan, caramelo de fruto rojo. Ligero perlado en boca (un estabilizante natural). Recto. Digestivo.
  • Les Chalasses Vieilles Vignes Chardonnay 2008. Toques de limón, naranja, piña y curry. Con estructura. Excelente. Ouillé durante 24 meses.
  • Cuvée de Garde Assemblage 2006. Chardonnay y Savagnin al 50%. No ouillé, es decir, vinificado bajo velo, durante 48 meses. Muy interesante, con un gran potencial. Para guardar más tiempo, como indica el nombre.
  • J´en veux !!! Vin de table. Cuvée elaborada a partir de 17 antiguos varietales del Jura. Ligeras notas a piel y cuero curtido. Frutos rojos, pieles de cerezas, fresco, fruta y vino. ¡Vaya nariz! Tan solo 9,5 grados de alcohol y vinificado sin sulfitos, naturalmente.

El Domaine Jean Macle, dirigido actualmente por su hijo Laurent Macle, es una bodega imprescindible para entender los vinos del Jura. Además de su extraordinario y mítico Vin Jaune Château Chalon, elaboran un espléndido Côtes du Jura, ensamblaje de chardonnay y savagnin, y a precio asequible, los aromas del Côtes du Jura 2007 me recordó a la manzana madura y a los frutos secos. También elabora un Macvin. Pocas etiquetas y mucha calidad.

El Domaine André et Mireille Tissot, gestionado actualmente por Stéphane Tissot, trabaja varias parcelas en un total de 40 hectáreas aproximadamente de viñedo y, a pesar de su extensión, siguen métodos biodinámicos, ¡un esfuerzo enorme!. Elaboran varias cuvées, incluso vinos de paja (vins de paille). La primera vez que probé un vino del Jura, hace algunos años, fue de esta casa, un sorprendente Savagnin con claras notas a corazón de manzana.

Jacques Puffeney, Lucien Aviet, Julien Labet, Philippe Bornard, Étienne Thiebaud, Rémi Treuvey, Raphaël Monnier, Pascal Clairet… Frente a un mundo vinícola uniforme, la lista de vignerons jurassiens es larga y esperanzadora.

Los vinos del Jura no son muy conocidos en España, en cambio recuerdo su éxito en muchos de los wine-bars de Nueva York. Poco a poco vamos conociendo algo más sobre esta micro región vinícola francesa, lugar de origen del científico Louis Pasteur, quien realizó importantes avances en trabajos relacionados con la fermentación. Pasteur, como buen amante del vino, consideraba que una comida sin vino era como un día sin sol. Una de sus citas decía:

“Le vin est la plus saine et la plus hygiénique des boissons”
“El vino es la más sana e higiénica de las bebidas”

Vicente






domingo, 30 de septiembre de 2012

DOMAINE MARCEL DEISS: GRAND CRU ALTENBERG DE BERGHEIM 2007



Ya he comentado en anteriores ocasiones mi gusto por los vinos alsacianos y, entre otros, por los que elabora Jean-Michel Deiss. Hace poco volví a recordar mi viaje por Alsacia disfrutando de uno de sus vinos. Un muy buen amigo mío, tan amante del vino como yo, o más, trajo de su reciente visita al Domaine Marcel Deiss un ejemplar del Altenberg de Bergheim Grand Cru 2007: color dorado, limpio y brillante; nariz explosiva, vibrante, esencias de flores amarillas, pain d´épices (pan de especias), fruta exótica, miel, finas notas de melocotón y albaricoque; boca almibarada, rico, denso, untuoso, sedoso, de intenso sabor y con agradable acidez, elegante y expresivo… Es sensual, da placer y enamora. Lástima que se termine enseguida. Un vino con gran potencial de guarda que en esta añada se nota claramente semidulce con presencia del azúcar residual debido principalmente al porcentaje de uva afectada por la Botrytis cinerea. Entre otros, puede ser acompañado perfectamente por platos donde domine el foie gras como ingrediente, y también con ciertos quesos. Pero solo, sin ningún otro alimento, se disfruta enormemente. ¡Un vino para convertir a los abstemios! ¡Un vino para los sentidos!

El Grand Cru Altenberg, microclima de exposición sur y suelos arcillo-calcáreos originados por antiguas formaciones geológicas ricas en fósiles, está situado en Bergheim, a escasos 3 kilómetros de Ribeauvillé. Con una alta densidad de plantación, el viñedo se caracteriza por la madurez de sus uvas, amplificada con frecuencia por la podredumbre noble.

Jean-Michel Deiss conduce sus 27 hectáreas del domaine repartidas en 9 comunas bajo aspectos biodinámicos (aunque no lo indica en sus etiquetas), y defiende el método ancestral de la complantación, que resumidamente consiste en la mezcla en la misma parcela de distintos varietales, siendo al mismo tiempo la floración y maduración de las cepas, así como su vendimia, teniendo como objetivo el desarrollo de vinos con la expresión del terroir en lugar de vinos dominados por el varietal. De esta forma tenemos su viñedo en Schoenenbourg, el de Mambourg o el citado Altenberg de Bergheim, en el cual están complantados todos los varietales tradicionales alsacianos, incluido el Chasselas Rosé.

Los tres mencionados son sus Grands Crus, clasificados en el domaine como vinos de Terroirs. De idéntica forma denomina a sus vinos equivalentes a los Premiers Crus (clasificación curiosamente inexistente en Alsacia): Langenberg, Engelgarten, Rotenberg, Burlenberg (tinto), Crasberg, Gruenspiel, Burg… Todos ellos, también en complantación y con indicación del lieu-dit en la etiqueta en lugar del nombre del varietal.

También trabajan los llamados, por el domaine, vinos de Fruit, donde domina el varietal (Pinot Blanc, Muscat, Pinot Gris, Riesling, Gewürztraminer), y los vinos de Temps, es decir, de paciencia (Vendanges Tardives y Sélection de Grains Nobles).

Los vinos de este domaine merecen ser degustados por todo amante del vino, y viceversa, todo buen aficionado debe probar estos vinos. Yo estoy deseando volver a visitar esta casa donde fuímos atendidos espléndidamente por la enóloga Marie-Hélène Cristofaro y su equipo, una magnífica excusa para disfrutar de la Route des Vins d´Alsace, sus pueblos, sus vinos, su gastronomía y su gente.

Vicente




viernes, 24 de agosto de 2012

TRES ROSADOS MUY DISTINTOS



Cuando me preguntan por un rosado, enseguida pienso en varios, pero todos Rosés de Champagne. Sin embargo, los rosados tranquilos también cuentan. Hoy hablaré sobre tres vinos rosados de características muy diferentes entre sí. Mejor dicho, dos rosés y un rosado. Iniciemos un corto viaje mental a través de estos tres sensacionales vinos cuyo punto común es que son algunos de los rosados tranquilos que más me gustan.

Château de Pibarnon Rosé 2011

De color rosado piel de cebolla, brillante. Notas de ciruelas claudias, hinojo y piel de melocotón, no parece un rosado en nariz. Limpio, con buena acidez y estructura. Fino y elegante. Largo. Magnífico Rosé provenzal con mucho estilo.

60% Mourvèdre, 40% Cinsault. Sin paso por barrica.

Châteaux de Pibarnon es una de las bodegas que más sobresalen en la AOC Bandol, en la Provenza. Su viñedo, actualmente compuesto de 50 hectáreas, está situado sobre una colina a 300 metros de altitud, formando con sus terrazas un anfiteatro orientado hacia el cercano mar Mediterráneo y protegido de los vientos (mistral). 

Propiedad adquirida en 1978 por el Conde Henri de Saint Victor, es dirigida hoy en día por su hijo Eric de Saint Victor. En un suelo arcilloso con un alto nivel calcáreo, trabajan en los tres colores: además del rosé descrito, destacan por sus longevos tintos, donde utilizan como mínimo un 90% de Mourvèdre, y los blancos, a partir de Clairette, Bourboullenc y otras variedades locales. 



Viña Tondonia Rosado 2000 Gran Reserva

Color cobrizo con destellos anaranjados y rojizos. Nariz con notas de fruta pasificada, ciruela pasa, notas jerezanas, licor de endrinas, flor marchita, cítricos (naranja), vieja madera fina. En boca, almendra tostada, de nuevo recuerdos licorosos, con estructura, bien delineado, acidez equilibrada, muy seco, complejo, elegante y largo, de fuerte personalidad y carácter. Definitivamente, este vino no es un rosado, es una joya.

Garnacho (60%), Tempranillo (30%) y Viura (10%). 4 años de crianza en barrica.

R. López de Heredia Viña Tondonia es una bodega familiar, la más antigua de Haro, en Rioja Alta, fundada en 1877. Actualmente en la 4ª generación de viticultores, muy poco o nada ha cambiado en su forma tradicional de elaborar el vino: plantaciones en vaso, vendimia manual, largas crianzas en viejas barricas, tonelería propia, largos envejecimientos en botella, uvas propias de la zona… Clasicismo a ultranza.

Además de este rosado, creo que único en el mundo, destacan sus tintos (ensamblaje de Tempranillo, Garnacho, Mazuelo y Graciano), de una longevidad impresionante, y qué decir de los blancos (Viura y Malvasía), tan diferentes y complejos, capaces de hablarles de tú a tú a grandes Chardonnay y Chenin de la Bourgogne y de la Loire. La bodega goza de un enorme prestigio internacional, recuerdo su presencia en las tiendas especializadas y wine bars de Nueva York codeándose con las mejores botellas. No me extraña.
 



Rosé d´un jour 2010 La Ferme de la Sansonnière

Ya hace algunos años que no me pierdo sus añadas. Bello color, denso como la granadina, rojizo al contraluz. Golosina de cerezas y piruleta de fresa en nariz. Boca dulce, jarabe de hierbas, fresas, gaseosa con mosto de fruta roja, zarza. Recuerdos de infancia. Final de botella con abundantes posos rosados en forma de cristalitos (tartárico). Fresco y natural. Si te parece demasiado dulce, pruébalo con una Sacher de chocolate y fresa. ¡Una delicia sorprendente!

Desde la muy interesante zona del Loira, Mark Angeli, paysan establecido en Thouarcé, en Anjou, elabora a partir de la variedad autóctona Grolleau Gris este rosé que es rechazado por la AOC Rosé d´Anjou. Botella con 11,5 % alc., su composición es anunciada en la etiqueta: “jus de raisins fermenté - 48 mg/l SO2 volcanique”. Porque incluso el azufre, aquí es utilizado en su estado más natural.

La granja de la Sansonnière posee la certificación biodinámica Demeter, siguen una filosofía de intervencionismo mínimo y sus vinos son vendidos como Vin de France, es decir, Vin de Table.

La Lune, Les Fourchades, Les Vieilles Vignes des Blanderies son otros de sus vinos, todos Chenin, todos excepcionales. Y para finalizar, os recomiendo su última novedad: Le Demi Doux des Blanderies 2010, un vino suave, delicado, sedoso, elegante, caramelo de melocotón, largo, nada empalagoso. Riquísimo.

Y hasta aquí este pequeño viaje a través de tres botellas y tres bodegas. Tres rosados distintos entre sí y distintos del resto. Un saludo.

Vicente

NOTAS: el Château de Pibarnon Rosé lo compro siempre en Cuvée 3000. El Viña Tondonia Rosado y los vinos de Mark Angeli los compré en Coalla Gourmet. Las cuatro botellas de las fotos han sido degustadas y disfrutadas recientemente en este caluroso verano.





viernes, 17 de agosto de 2012

DOMAINE HUET - NOËL PINGUET



La noticia surgió hace apenas unos meses: Noël Pinguet, a los 67 años y tras más de 30 a la cabeza del Domaine Huet, se retiraba 3 años antes de la fecha planificada. La célebre RVF informó que la causa eran divergentes puntos de vista entre el vigneron y la familia americana Hwang, propietaria desde 2003. El desacuerdo según la citada revista se centraba en dos puntos: la política comercial priorizando el suministro de grandes cantidades, y la intención de concentrar la producción en los vinos secos en detrimento de los demi-sec y los vinos dulces, por los cuales es internacionalmente conocido el domaine. Todo ello ocasionó un gran revuelo en los más importantes blogs británicos. Posteriormente, la familia propietaria declaraba que pretendian continuar con la misma filosofía y que contaban con el resto del equipo con el que trabajaban desde largo tiempo. La situación parece que ya se calmó, sobre todo tras la carta que el propio Noël Pinguet envió a uno de los más prestigiosos blogs en habla inglesa especializados en la zona del Loira (Jim´s Loire). En dicha carta el veterano vigneron aclaraba que los motivos de su desvinculación eran disfrutar de tiempo libre para su ocio y su familia dando paso a la nueva generación para continuar con la misma filosofía de producción y comercialización. También indicaba que seguía compartiendo con los propietarios el stock y venta de los viejos millésimes del domaine.

Noël Pinguet tras trabajar junto con su suegro Gastón Huet, cuyo padre Victor creó el domaine en 1928, tomó las riendas de la propiedad en 1976 y la introdujo por completo en la agricultura biodinámica desde 1990. En 2003 la familia Hwang compró el Domaine, compuesto actualmente de 35 hectáreas repartidas esencialmente entre tres propiedades: Le Haut-Lieu, Le Mont y Le Clos du Bourg. Situado dentro de la appellation Vouvray, al este de Tours (capital de Touraine) a orillas del río Loire, la única uva utilizada es Chenin Blanc, conocida en la zona como Pineau de la Loire. En las tres parcelas producen los distintos estilos de la casa: secs, demi-secs y moelleux (elaborados a partir de uvas atacadas por la botritis).

Hace un par de años, tuve la ocasión de participar en una cata de degustación dirigida por Noël Pinguet. Todos los vinos resultaron impresionantes: los secs, los demi-secs y los moelleux. Entre estos últimos, los asistentes tuvimos la fortuna de probar antiguas añadas, la impactante y aún joven Le Mont 1ère Trie 1961 o la del 53. Pero las estrellas fueron las dos últimas botellas de la sesión: su gran millésime Le Haut-Lieu 1ère Trie 1989 (90 g de azúcar residual) y el fantástico Cuvée Constance 2003, llamado así en honor de la madre de Gaston Huet (11,7 grados de alcohol, 200 g de azúcar residual, vendimiado grano a grano de las tres propiedades). La degustación supuso unas horas de disfrute aprendiendo muchísimo de la filosofía vinícola de todo un caballero. No se me olvidará.

Recientemente, en casa, disfrutamos de las dos botellas de la foto, compradas ambas en la tienda Vinacoteca:

Le Haut-Lieu Sec 2010, color claro, plateado, con brillo y reflejos verdosos. Con tensión y nervio. Unos 8 gramos de azúcar residual. Pera, cítricos (lima), membrillo, mineral (silex), mantequilla en nariz. En boca, acidez, dulzura y muy largo. Y eso que todavía es un bebé. Bien con un salmón en papillote, sensacional con un arroz negro.

Clos du Bourg Demi-Sec 2005, 20 g de azúcar residual, gran añada en la zona. Los Demi-Sec tienen una paleta aromática muy amplia y son  la expresión más representativa de Vouvray. Equilibrio entre azúcar, acidez y alcohol. Bien delineado, con estructura y peso. Una delicia que saboreamos en compañía de unos suaves quesos azules.

También elaboran un Pétillant del cual he encargado algún ejemplar y espero probarlo por primera vez en el próximo mes de septiembre. Utilizaré este mismo post para dejar mis notas sobre el por mí anhelado espumoso.

El Domaine Huet siempre se ha caracterizado por elaborar vinos de alta calidad, equilibrados y elegantes, donde predomina la finura a la potencia. Vinos que dan placer y que continuaré buscando y degustando.

Vicente
 



Domaine Huet Brut 2005 Vouvray Pétillant (8-septiembre-2012)

Tal y como esperaba, ya en septiembre, he conseguido probar este Pétillant, comprado en elsumiller.es.

Tenía dudas sobre su método de elaboración (tradicional como en Champagne o ancestral como resultado de una única fermentación). En esta ocasión, preferí consultar vía mail directamente con el domaine y en breves minutos, muy amablemente, contestaron todas mis preguntas sobre la vinificación de esta botella de chenin pétillant. Todo un detalle de esta casa que continúa siendo un ejemplo de atención y amabilidad.

Me informaron que lo elaboraban según la Méthode Traditionnelle a baja presión, utilizando los 12 g/l de azúcar natural, en lugar de los 24 que se emplean en Champagne (se refieren al liqueur de tirage), para llegar a los 3 bares de presión antes del degüelle, resultando 2,5 bares tras el degüelle.

Y varios detalles más:

Sol: Argilo-calcaire-siliceux.
Taille: courte avec quatre à cinq coursons de deux ou trois yeux francs.
Age des vignes: de 5 à 10 ans.
Titre Alcoométrique: 11,94%
Sucres: 8,70 g/l
Acidité totale: 4,70 g/l
Température de service: 11ºC

Vinification: les raisins fermentent en demi-muids (600 litres) sous l´action de levures indigènes et sans aucune chaptalisation.

Elaboration: selon les principes de la méthode traditionnelle, le vin est mis en bouteille avec 12 grammes de sucre par litre, ceci donnant après fermentation en bouteille une pression de 3 bars.

La appellation Vouvray-Pétillant exige un mínimo de 9 meses de crianza posterior en rima, la costumbre en el Domaine Huet es la de emplear largo tiempo << sur lattes >>. La producción de vino efervescente en la zona supera claramente el 50% de la producción total. Si la presión es superior a 5 bares se les denomina Mousseux.

En mi botella, Brut 2005 Huet, destacaba el predominio en nariz de las notas ahumadas y tostadas, también piel de manzana verde, algo de corteza de limón y de pomelo, ganando con la aireación hacia el caramelo de miel-limón. La burbuja disminuyó de forma rápida asemejándose a un vino tranquilo, dato que no encuentro negativo sino de madurez y también debido a las características de su elaboración. En cambio, al día siguiente, los ahumados y tostados habían desaparecido dejando paso a una mayor frescura dominando las notas cítricas y de sal de frutas. En boca, textura fina y buena acidez, longitudinal y con un final suficientemente largo. Un vino que encontré curioso e interesante y que cumplió sobradamente su función como vino de aperitivo. Me alegra haberlo probado.

Vicente