Blog de un aficionado al vino. Un paseo simple a través de mis aficiones, un punto de vista personal en un instante determinado. Siempre dispuesto a aprender, disfrutar y compartir.

domingo, 21 de junio de 2020

Vinos de Auvergne (2ª parte): Benoit Rosenberger, Catherine Dumora et Manuel Duveau, François Dhumes, Vincent Marie, Jean Maupertuis, Mito Inoue…



De Auvergne, antes de conocer sus quesos, sus vinos o las lentejas verdes de Puy, mi única referencia de esta región era la canción de Georges Brassens, "Toi l’auvergnat", canción que aprendí en las clases de francés en mi primer año de instituto. Han pasado algunos años desde entonces y ahora es una de las zonas de donde provienen mayormente mis compras de vinos. Si en una primera parte relativa a Auvergne escribí sobre algunos de mis vinos preferidos, en esta segunda parte continuaré hablando de sus vinos y de los vignerons que los hacen posibles.

Benoit Rosenberger


Me enteré de su existencia por el Instagram de algunos de mis amigos japoneses, sus vinos nunca los veía en otras partes, hasta que en una visita a París y en concreto al restaurante Fagio tuve la ocasión de beberlo, después he vuelto a tener la oportunidad y la suerte de beber incluso su pétillant, en Chambre Noire, una delicia. En ambos locales nos contaron que la bodega en donde trabaja ocupa un limitado espacio, que calculo no debe ser mucho más grande que el pequeño comedor de mi casa.

Cero SO2, ni en la vendimia, ni al prensar, ni al embotellar. Tampoco en los barriles. Dos cuvées realiza sólo, ambas gamay, uno afrutado y digesto, intenso en todo caso; el otro un pet nat, prensado muy delicadamente, seguramente por eso su color es el de un blanco. Se bebe rápidamente.

El primer millésime de Loup des Vignes, el tinto, fue el 2013. El nombre del pet’nat es Désaltérofilles; el de la bodega, Verre de Terre, localizada en Saint-Maurice-ès-Allier. Youthfulness 2017 es una nueva cuvée elaborada a partir de la misma parcela que Loup des Vignes, pero con una crianza más corta, todavía no la he probado.

Catherine Dumora et Manuel Duveau


Catherine Dumora y Manuel Duveau, Domaine de l’Égrapille y Yahou Fatal; en casa somos fans de sus vinos. Instalados en Blanzat, al norte de Clermont-Ferrand, elaboran vinos puros, vinos vivos, también sidra. No los hemos probado todos, pero sí hemos bebido algunos, aunque nunca es bastante. Estamos hablando de una producción minimalista. Grigri es un rosado salvaje; La princesse qui pète, un pet nat; 90G, indica 90% de gamay; cidre CNT la puedes degustar con quesos, postre o sola, cualquier momento es bueno para beber esta sidra de manzanas; HT! Hautement tellurique, el nombre lo define bien… Seguiremos comprando sus vinos.




François Dhumes

Establecido en Orcet, nacido en Clermont-Ferrand. Joven viticultor, trabaja actualmente sus cinco hectáreas de viñas, pero comenzó en 2006 con sólo 1,5 has. Llegó también a trabajar simultáneamente para Vincent Tricot y Patrick Bouju, de quienes ha aprendido y recibido ayuda.


Sus cuvées: Tête de Bulle blanc, chardonnay, y Tête de Bulle rosé, gamay d’Auvergne, pet’nats sumamente bebibles y placenteros; Nuit Blanche, blanco; Jeu de Vin, gamay d’Auvergne, y Jus de Vilain, gamay Beaujolais, vinificados ambos con racimo entero, son cuvées cargadas de fruta y finura; Minette, gamay d’Auvergne, es despalillada, esta cuvée a mí me encanta; Sarment Pipper, su cuvée más novedosa, es de pinot noir.

Cuando cito gamay Beaujolais me refiero a la variedad, no que sea cosechada en Beaujolais.


Vincent Marie


Instalado en Volvic. Elabora distintas cuvées, sus nombres tienen relación con su fuerte afición por la música, así Magma Rock o Bullette dans ta tête, en referencia esta última a un título del grupo Rage Against the Machine. Hasta el nombre del domaine, No Control, guarda relación, en este caso en homenaje al albúm de Bad Religion.

De entre sus cuvées tengo buena estima de la llamada Tournoël Riot, pinot noir en la añada que yo bebí, fue en un viaje en tren hacia las ferias de vinos naturales de Montpellier, íbamos con nuestra amiga Kazumi, manteniendo las buenas costumbres que practicábamos en los trenes y ferris de Japón.

Bullette dans ta tête es el pet nat, maravilloso, sus características cambiaron de la primera añada en hacerlo a la siguiente, más seco y con notas amargas el 2º año.

También elabora sidra, Hellcider, deliciosa. Existe también Heavencider, la bebí por única vez hasta el momento en unas vacaciones en Oslo.


Jean Maupertuis


El primero en Auvergne haciendo vin natural, desde hace 25 años, desde 1995. Un pionero. Establecido en Saint-Georges-sur-Allier. Sus viñas, viejas, se reparten en menos de 7 has entre diferentes parcelas, que dan nombre a casi todas sus botellas. Así, Puy Long, chardonnay; Pierres Noires, gamay d’Auvergne; La Plage, parcela con suelos de arena, variedad gamay d’Auvergne, o Neyrou, pinot noir. Algún año, debido a malas causas climáticas ha unido en la misma cuvée estas dos últimas parcelas. Otro de sus vinos que destaca es Pink Bulles, un pétillant natural, también de gamay d’Auvergne, seco y fenomenal. Jean Maupertuis utiliza siempre racimo entero, jamás despalilla.

En paralelo a su proyecto personal, comenzó junto a dos amigos la aventura desde el 1999 y durante 5 años del domaine Peyra. Más adelante comentaré sobre este domaine, cuyas botellas que aún quedan son buscadas por los aficionados de todo el mundo.

Mito Inoue


Vigneronne de origen japonés que desde 2011 vive en la zona, en Montaigut-Le-Blanc. Ha trabajado con Pierre Beauger y también junto a Gilles Azzoni, Michel Augé, Christian Binner, Anne-Marie Lavaysse, Alain Castex, Axel Prüfer… De todos ha aprendido. Hace una sola barrica de 225 litros por año, 300 botellas. Su producción es mínima. Cada año cambia de nombre y de etiqueta. La Vague Lo17 es la botella que yo conseguí. La ilustración es un diseño de Anouck Faure. Cuvée elaborada a partir de la variedad gamay d’Auvergne, en su mayoría, y de algunas otras variedades no identificadas añadidas en pequeñas cantidades. Delicadeza, tensión y energía son sus características. En los anteriores años les llamó: Obs, Vespertine, Froufrou, Plume, Mitologie y Chicci (rosé). Estos dos últimos vinos fueron en su primera añada, la única en que realizó dos cuvées.

Empezó a hacer sidra en 2016, Sowaka llamó a su primera cuvée, yo bebí hace un par de años su sidra Chalala, el jugo de manzana es fermentado con el marc de su uva, la graduación que alcanzaba era de 8%. Una sidra deliciosa. Curiosamente probé antes su sidra que su vino, aunque hablando de una, no micro, sino nanobodega y habiendo seguidores por todo el mundo, no es de extrañar. Sus vinos son introuvables!

Domaine Peyra


Emocionante, icono, mítico… son algunos de los adjetivos que se pronuncian al encontrar alguno de sus vinos, vinos ligeros y que sin embargo se mantienen en el tiempo.

En una ocasión disfrutamos de un par de copas de este domaine, fue hace un par de años y así lo expresé literalmente en este blog en su momento:

"One of the best wines I've ever tasted, así se lo comenté al sommelier Solfinn Danielsen, quien me lo ofreció en una cena pop-up organizada en el restaurante Spisehuset, visitado el primer día de nuestra estancia en Copenhague. Se trata de un vino que ya no se hace, mi pareja y yo tuvimos la suerte de disfrutar de unas copas de esta extraordinaria gamay elaborada en su día por el domaine de Peyra, asociación de Stéphane Majeune, Jean Maupertouis y Boris Garnier, en pleno corazón de Auvergne (Auvernia), en Puy de Dôme. De aromas especiados realmente singulares, no me extraña que se trate de un vino venerado y buscado por los amantes del vino natural de todo el mundo.”

Un vino de la misma añada y parcela pude volver a disfrutar, esta vez una botella entera para mí y mi pareja, fue en unas vacaciones en Oslo en primavera del 2019. Observar el color del vino en la copa. Esto anoté en mi libreta:

“Este vino es una joya, se mostró colosal, con tremenda acidez, laaaargo, increíble, emocionante, especial, fuera de serie”. Domaine Peyra Vieilles Vignes L04. Su graduación es de 11% solamente.

Hasta aquí, de momento, mi lista de vinos y vignerons de Auvergne.

Hasta la próxima.

Vicente


Enamorado de los vinos de Auvergne (1ª parte): Aurélien Lefort, Pierre Beauger, Patrick Bouju, Marie et Vincent Tricot, Frédéric Gounan…



Entre los libros dedicados de forma general al vino, la palabra Auvergne rara vez aparece en su índice. Podemos encontrar Alsace, Beaujolais, Jura, Languedoc, Provence… pero no es frecuente encontrar información sobre los vinos y vignerons de Auvergne (Auvernia), y menos o nada en castellano. Es una región de la que poco se habla y que curiosamente es el origen de muchos de mis vinos preferidos. La concentración de vignerons que trabaja sus viñas y elaboran vinos sin aditivos químicos es de un nivel de calidad muy elevado, sus botellas han formado una parte importante de mis compras en los últimos años, y seguirán formando.

Auvergne es una de las regiones más pequeñas de Francia, se localiza en el corazón del Macizo Central, al oeste de Lyon. Esta región administrativa francesa estaba compuesta hasta hace poco por cuatro departamentos, Allier, Cantal, Haute-Loire y Puy-de Dôme, formando parte actualmente de la nueva región Auvergne-Rhône-Alpes, debido a una ley de descentralización de principios de 2016.

Es una zona predominantemente agrícola, conocida sobre todo por sus quesos locales: Bleu d’Auvergne, Cantal, Fourme d’Ambert, Salers y Saint-Nectaire. La zona destaca por su naturaleza y un relieve montañoso y de antiguos volcanes. Tres importantes ríos tocan su territorio, Allier, Loire y Dordogne; destaca también el Puy de Dôme, su volcán más alto, y el bosque de Tronçais. Su ciudad más grande es Clermont-Ferrand. En cualquier caso, a nivel turístico está pendiente de explotar.


Entre los suelos vinícolas los hay graníticos, arenosos, calizos, arcillosos, pero predominan en todo caso los suelos basálticos, con muchas piedras volcánicas. Entre las variedades tenemos principalmente gamay d’Auvergne, gamay Beaujolais, pinot noir y chardonnay. Cuando indico Beaujolais me refiero a la variedad, no que se coseche en la zona del Beaujolais, así diferenciamos la gamay de la gamay d’Auvergne.

En Auvergne hay sólo 300 ha vinícolas repartidas por la región y, de entre ellas, 50 en nature. Una proporción alta con respecto al total en la zona. Es curioso que en tan pocos kilómetros estén varios de mis vinos preferidos. Todos los vignerons que menciono a continuación trabajan completamente en natural, es decir, sin productos de síntesis, sin aditivos enológicos ni productos exógenos, ni en el campo, ni en todo el proceso de vinificación. Uva y sólo uva. Todos sus vinos son Vin de Table, Vin de france, como se denomina actualmente. Los vinos de estos vignerons se pueden encontrar en los mejores bistrots, bares y restaurantes dedicados al vino natural, son vinos buscados en Tokio, en Nueva York, Copenhague, Oslo, París… Son vinos complejos, profundos y a la vez placenteros y de fácil acceso.


Aurélien Lefort


Londres, 2015, en un local bajo los arcos del puente por donde pasa el tren, el que conduce a la estación de London Bridge, se celebra Spring Tasting, feria de vinos naturales. En la mesa de al lado de la de Barranco Oscuro, un joven vigneron, Aurelien Lefort, presentaba su único vino traído al evento, Occitdureste 2014, un juego de palabras para indicar que es la cuvée del resto, gamay d’Auvergne y 10% de chardonnay. SO2 añadido: cero. Trabaja menos de 2 hectáreas en un terreno situado en el departamento del Puy-de-Dôme, en Auvergne. Viñas viejas, rendimientos bajos. Al probarlo me di cuenta que era el estilo de vino que me gusta, fresco, bebible, salvaje… Desde entonces busco sus botellas, las compro en París, cada vez que voy acudo a mi tienda preferida, la tienda de Mickaël Lemasle, Mika, se trata de Crus et Découvertes. También las he encontrado alguna vez en La Cave des Papilles.

En Auvergne desde 2011, su bodega se localiza en Madriat, cerca de Boudes, a 75 km al sur de Clermond-Ferrand. Su primera cuvée fue en 2012. Diplomado en Bellas Artes, diseña todas sus etiquetas. Trabajó anteriormente en Loir-et-Cher chez Michel Auger (domaine Maison Brulées), después con Patrick Bouju, ya en Auvergne.


Entre sus vinos, entre los que yo he bebido, destacan dos pet’ nats: Bloom, pétillant natural a base de 9 variedades coplantadas en el viñedo, dos líneas por variedad, y 1=1, gamay d’Auvergne mayormente y chardonnay, provenientes de 2 añadas. Vinos de placer, vinos para la alegría.

Sus otros vinos también me encantan: Pourbis; Les épines, à quoi servent-elles?; NuLlepaRT-cEDex; PRimA; A Vau-l’Eau; Mixture Pifou, lote que elaboró junto a su amigo Patrick Bouju… Cambia frecuentemente el nombre de los vinos, según la parcela o añada. Utiliza botellas transparentes, para ver la tonalidad del vino, y cierre de chapa en lugar de corcho. Son vinos que mezclan fragilidad y potencia, vivacidad e intensidad. Vinos inolvidables. Me encantaría probar alguno de sus pocos blancos, aún no he tenido esa oportunidad, pero todo llega.

Pierre Beauger


Empezamos fuerte y continuamos fuerte. Pasamos de un artista a otro, pero en este caso un artista de otra galaxia, cada una de sus botellas es un OVNI. Recuerdo perfectamente la primera botella que degusté, llamada Cette fois je crois que j’ai une idée de nom pour cette cuvée… Lot 12, fue en una cena en el restaurante Le 6 Paul Bert en París. La sommelière, muy eficiente y atenta, nos tapaba la botella cada vez que pasaba al lado de nuestra mesa, pero el vino aguantó sin problemas toda la cena. Pinot gris, sabía a cítricos, sin amargos, la acidez te llenaba la boca de saliva, olía a pera, melocotón de viña, pomelo, naranja, hinojo, diversas especias, confituras finas, con tendencia oxidativa, salinidad, equilibrado, rico, maravilloso, inusual. Como digo, un OVNI (objeto vinícola no identificable), de color naranja. En su etiqueta indicaba: SO2 total (sulfites) 7 mg/L.

Esa misma tarde del día de la cena había comprado para mi casa un ejemplar de Jauni Rotten, otro caso UFO, tremendo, la compra fue en la misma calle de París, en mi tienda de vinos preferida, Crus et Découvertes, la tienda de Mickaël.



La bodega de Pierre Beauger se localiza en Montaigut-le-Blanc (Puy de Dôme), pueblo medieval al sur de Clermont-Ferrand. Se inició en la zona en 2001. Regentan también una gîte o casa rural.

Sus cuvées presentan nombres curiosos: Le Champignon Magique (chardonnay), Not for highway use (sauvignon blanc), À boif (sauvignon blanc), Oh oui vraiment, une très très très très bonne idée (pinot gris), Pourquoi aller chercher ailleurs ce qu’on ne trouve pas sur place? (pinot noir)...





En sus etiquetas realiza bromas y juegos de palabras, como “Vendangé en jour fesses”, en referencia a la biodinámica; “Vendangé en tongues” (chanclas); “Vendangé sans la Reine”; “Vendangé chez les autres”, debido a la granizada de 2013 compró uva de los amigos vignerons, así, pinot gris de Laurent Bannwarth, Alsace, para su cuvée Gone to Hail. También hace constar en todas sus etiquetas “Agriculture non subventionnée”. Para el cierre de sus botellas no utiliza corcho, sólo chapas. En su última añada realiza una etiqueta más simple, común a todas sus cuvées, pero indicando en el lote la abreviatura de la variedad, año e informando también de la cantidad de SO2 total.

No presenta los vinos a ninguna appellation ni desea recibir ninguna certificación. Las diferentes añadas se suceden, pero no se parecen, de una botella a otra tampoco, y la misma botella puede naturalmente variar en el curso de su degustación. Riqueza aromática, acidez equilibrada, frescura, son las características comunes en sus vinos. Vinos complejos, atípicos, no indiferentes, inclasificables, es necesario probarlos.

Patrick Bouju


Violette; La Bohème; Cailloux; Lulu; The Blanc; Festejar, pétillant blanco y rosado; Le Litre de la Jungle, una botella que busco, son sus cuvées más conocidas. También realiza otras, por ejemplo, À la Natural, en asociación con el rapero Action Bronson y el distribuidor de vinos Clovis Ochin.

Su bodega se llama Domaine La Bohème. Se instaló en 2003, en Saint George-sur-Allier, comenzó con cerca de 1,5 hectareas y ahora alcanza poco menos de 5 hectáreas. Patrick trabaja mayormente viejas viñas, algunas prefiloxéricas, con más de 120 años. Aunque en los últimos años realiza también blancos, la uva que más utiliza es la gamay d’Auvergne, prima hermana de la de Beaujolais, pero con mayor acidez y un racimo más grande y menos compacto, se trata de una variedad local, de grano pequeño y piel gruesa.

Marie et Vincent Tricot


Al beber Les Milans, pinot noir, o Les Marcottes, gamay, te das cuenta de la calidad y alto nivel de sus vinos. Otros que también me satisfacen son Les 3 Bonhommes, pinot noir; Les Petites Fleurs, gamay; Escargot, chardonnay, y dos pet’nats, Voici des Ailes (pétillant rosé de pinot noir) y Jour de Fête, también rosé, pero de gamay. Deliciosos.



Establecidos en Orcet, su premier millésime fue 2003, trabajan completamente sin azufre a partir de 2011. No se utiliza SO2 en ningún momento de la vinificación. Hoy en día poseen 5 hectáreas. Algunas de sus etiquetas están diseñadas por sus dos pequeñas hijas.

Frédéric Gounan


Beber por primera vez un vino de Fred Gounan, pero en magnum y de su tinto de pinot noir Les Grandes Orgues, en el restaurante Châteaubriand, en París, es un gustazo. Nada que envidiar de la Borgoña. Se trataba de una cena degustación, pero la botella de l’Arbre Blanc, así se llama su bodega, era de tamaño grande, siempre mejor. Al día siguiente regresé al restaurante para comprar una botella de su carta de vinos, era Les Fesses, un blanco de maceración. Y ya en casa, cuando la bebí, me impactó, qué cosa más buena.

Su bodega se localiza en Saint-Sandoux, a una treintena de kilómetros al sur de Clermont-Ferrand. L’Arbre Blanc, nombre del domaine, es debido a un enorme árbol plantado, un cerezo. Trabaja 3 cuvées. 1,6 ha. Su 3ª cuvée, Les Petites Orgues, pinot noir, también es excelente. En sus tintos destaca la finura y la elegancia. Selecciona las mejores barricas de su pinot noir para su cuvée Les Grandes Orgues. En cuanto al blanco de maceración, Les Fesses, muestra viveza y expresividad, es explosivo, notas que recuerdan al eucaliptus, tonicidad, fruta exótica, mango, también membrillo. Sauvignon y pinot gris son sus variedades. Las viñas han sido plantadas por él, la de pinot noir en el 2000, y en el 2010 las variedades blancas.

Fred Gounan es originario de la zona, de Auvergne.


Dada la relación de vignerons parece increíble que Auvergne sea o mejor dicho, haya sido, una zona vinícola casi olvidada, sin embargo, antes de la filoxera fue una de las más importantes de Francia, al menos en cuanto a la producción por volumen era la tercera.

Seguiré escribiendo en una segunda parte la continuación de este artículo sobre los vinos y vignerons preferidos por mí en esta región vinícola. Todos ellos vin nature.

Hasta pronto

Vicente


viernes, 31 de enero de 2020

Doce vinos disfrutados en 2019



Como va siendo habitual, me gusta echar una mirada atrás y recordar algunos momentos asociados a un vino, siempre momentos felices. En mi lista del 2019 noto cierta variedad, una botella australiana, una italiana, una alemana, una austriaca, dos vinos españoles, uno del norte y otro del sur, y el resto, es decir, la mitad de la lista, franceses, siendo habitual que sean mayoría. Algunos son bebidos en casa, otros en nuestro viaje a Madrid, o en Cádiz, y hay también algunos vinos que nos recuerdan nuestra estancia en Göteborg, Oslo y Bergen.

El orden es simplemente un orden en el tiempo, no en el valor.

1.- Ja-Nai! 2016 de Les Miroirs - Kenjiro Kagami


Una botella que merece formar parte de esta lista sólo ya por el tiempo esperado. Os cuento, hace dos o tres años le pedí a uno de mis cavistas si me podía conseguir una botella del tinto de Kenjiro, tomó nota, pasó el tiempo y yo ya me había olvidado de mi petición, más teniendo en cuenta lo difícil que resulta encontrar sus vinos, si es complicado los blancos, mucho más el poulsard. Cuál fue mi sorpresa cuando recibí un mail informándome que de entre las 6 botellas que disponía un ejemplar era para mí. Además de estar tremendamente agradecido a mi cavista, el vino está realmente bueno, para no dejar ni una gota.

2.- Nyctalopie Lot 2018 de Daniel Sage



No es de extrañar que aparezca este vino en mi lista de doce. La primera vez lo probé en un viaje a Japón, añada 2014 en aquella ocasión y nuestra segunda visita a La Pioche en Tokio, nunca se me olvidará ese viaje, hace ya más de tres años. Esta vez, en Madrid, en Bendito Vinos y Vinilos, un sábado por la mañana disfrutando del brunch, el vino volvió a mostrar sus virtudes, una gamay prensada directamente, fruta fermentada, deliciosa.

3.- HT! Hautement Tellurique 2016 de Yahou Fatal
     Manuel et Catherine Dumora


Me gustan mucho los vinos de esta pareja, éste aún no lo había probado, fue en La Caníbal, también durante nuestra estancia en Madrid en marzo del 2019. Me pareció una delicia muy de mi gusto; se trata de una de mis zonas preferidas, Auvergne.

4.- Pipe Dream 2015 de Unico Zelo
     Brendan y Laura Carter
     (fotografía de cabecera)

Nero d’Avola de Adelaide Hills, tan bueno como la mejor nero d’Avola siciliana, expresivo, jugoso y potente. Así se mostraba este vino disfrutado durante nuestro viaje a Göteborg, en el restaurante Garden. Cuando visito Nueva York, Japón o como en este caso los países nórdicos, trato de beber aquellos vinos que no llegan a España.

Comentario aparte merece su etiqueta, una ilustración del artista Ruben Ireland, bellísima, cómo no va a encabezar su fotografía esta relación de vinos.

5.- P’tit Luchini de Mai et Kenji Hodgson


También en Göteborg, no es la primera vez que bebo los vinos de esta pareja, pero esta botella estaba en un momento tremendo, expresión de la chenin en su forma más deliciosa. Desconozco la añada.

6.- Su chi no’nau 2013 de Panevino
     Gianfranco Manca


Uno de los mejores vinos que he probado de Panevino. Recuerdo su Alvas Lote 08, disfrutado en el Ristorante Consorzio en Torino, hace ya 8 años, el primer orange wine que había bebido, o su Survivor Grogu L15 disfrutado muy cerca de la Piazza Navona en Roma, en el restaurante Retrobottega, hace poco más de dos años. Así que en cuanto vi su Su chi no’nau en la carta de vinos de Brutus, Oslo, pensé que era el momento de beberlo. Un vino extraordinario. Cannonau. Cerdeña. La cena en Brutus fue también extraordinaria.

7.- Domaine Peyra Vieilles Vignes L04


En una ocasión disfrutamos de un par de copas de este domaine, fue hace un par de años y así lo expresé literalmente en este blog en su momento:

"One of the best wines I've ever tasted, así se lo comenté al sommelier Solfinn Danielsen, quien me lo ofreció en una cena pop-up organizada en el restaurante Spisehuset, visitado el primer día de nuestra estancia en Copenhague. Se trata de un vino que ya no se hace, mi pareja y yo tuvimos la suerte de disfrutar de unas copas de esta extraordinaria gamay elaborada en su día por el domaine de Peyra, asociación de Stéphane Majeune, Jean Maupertouis y Boris Garnier, en pleno corazón de Auvergne (Auvernia), en Puy de Dôme. De aromas especiados realmente especiales, no me extraña que se trate de un vino venerado y buscado por los amantes del vino natural de todo el mundo.”

Esta vez dispuse de una botella para mí y mi pareja, fue en Oslo, en el restaurante Smalhans, y esto anoté en mi libreta:

“Este vino es una joya, se mostró colosal, con tremenda acidez, laaaargo, increíble, emocionante, especial, fuera de serie.”

Su graduación es de 11% solamente.

8.- Glück 2014 de Weingut Werlitsch
     Brigitte and Ewald Tscheppe


Aunque lo he catado en alguna otra ocasión, este vino, esta botella, me va a recordar siempre la cena en el restaurante Lysverket y en parte de nuestra estancia en Bergen en el pasado mes de junio. Sauvignon blanc y chardonnay, de Styria. 10,5% de graduación. Orange wine. El restaurante Lysverket ocupa parte de la planta cero del museo Kode 4 de Bergen, con vistas a un pequeño lago.

9.- Wildrosé 2017 de Weingut Brand - Brand bros


Los vinos de estos dos hermanos, Daniel y Jonas Brand, los caté en la RAW de Berlín del 2018. Me sorprendieron muy gratamente. Esta vez con una botella en mi poder, me pareció buenísimo: flores, arándanos, frambuesas, mandarina, cereza, notas especiadas, bien de acidez, super natural, salvaje. Rosado a partir de la variedad blauer portugieser y pinot noir. Pfalz. Disfrutado en casita.

10.- Proscrito Lot 17 de La Perdida
       Nacho González


También lo había catado anteriormente, aunque de la añada 2016, fue en Vino Vivo 2017, el salón de vinos naturales de Madrid. Esta vez disfruté de una botella entera, en el pasado verano, un clarete 95% de palomino y 5% de garnacha tintorera, de Valdeorras. Destaca su frescura, fruta ácida, es un zumo de uva fermentada.

11.- Mahara de Vinifícate – Mahara viticultores


Siempre que acudimos al restaurante El Campero, en Barbate, acompañamos los platos de atún con varias copas de Jerez. Siempre menos en esta ocasión en que, aparte de algunos finos o manzanillas, pedimos esta botella elaborada en San Fernando por Mahara Viticultores o bodega Vinifícate, compuesta por los hermanos José y Miguel Gómez. Zumo del sur, zumo de palomino.

12.- Jour de Fête Lot 13 de Marie et Vincent Tricot


De idéntico nombre que la película de Jacques Tati, se trata de un pétillant natural a base de gamay, un vino de Auvergne. Rosado de color rosado, rico, algo dulce pero no dulzón, me gustó mucho. Jour de Fête para terminar mi relación de 12 botellas, 12 vinos para el recuerdo.

Hasta la próxima.

Vicente


domingo, 14 de julio de 2019

Bergen, naturaleza y vino natural: Hoggorm, Allmuen, Landmark, Lysverket, Cafe Legal...



Bergen es una bonita ciudad situada en la costa suroeste de Noruega, en un bellísimo entorno, rodeada de montañas y fiordos, vale la pena visitarla. Nosotros llegamos en tren desde Oslo, son 7 horas, pero el trayecto te permite disfrutar del paisaje, un paisaje espectacular.

Una vez ya instalados en Bergen, éste es el resumen de nuestro recorrido:



Ostras, pizzas y vinos naturales. Abierta desde marzo de 2018. Se localiza en la calle Nygaardsgaten 29. Cocina abierta hasta las 11 ó 12 de la noche. Sin reservas. Nos atendió Anna, pedimos oysters, 6, pizza de bacon & ananas y sorbete de postre (rhubarb and strawberry with coconut sorbet). Para beber, tuvimos la suerte de disfrutar de la última botella que disponían hasta el momento del Pétillant naturel 2018 de Weingut Schmitt, Bianka und Daniel Schmitt, uvas huxelrebe y sauvignon blanc de la zona de Rheinhessen.

Las ostras nos sentaron de maravilla, la pizza estaba buenísima y el vino era el que quería tras ver la botella expuesta, la única que les quedaba, dimos tiempo a que se enfriara. La bodega, Weingut Schmitt, la conocía por haber catado sus vinos en la RAW de Berlín del año anterior. Sus vinos me encantaron.

Allmuen


Cena en este restaurante localizado en el centro de Bergen, en Valkendorfsgaten 1b. Saboreamos steamed mussels & ‘nduja, grilled ling (cod family) … y para beber un pet’ nat’, apetecible siempre, Château Tour des Gendres, de Bergerac, sauvignon blanc y chenin. Muy agradable velada, aún de día al salir del restaurante, la luz se alargaba en el mes de junio.


Kode 1, 2, 3, 4 y Bergen Kunsthall son un conjunto de museos que valen la pena visitar, se encuentran frente al lago Lille Lungegårdsvann, en Rasmus Myers Allé, a excepción del Kode 1 que está a sólo unos pasos de la avenida. Presentan estupendas colecciones permanentes y otras exposiciones temporales, pudimos disfrutar en los diferentes espacios de las obras de Edvard Munch, Pablo Picasso, Torbjorn Kvasbo, Kari Dyrdall y Nikolai Astrup, entre otros artistas.



Es la cafetería del museo Bergen Kunsthall. Abierto para comer todos los días, de 11 a 17 h. Ofrecen sabrosa comida y deliciosos vinos y sidras naturales, a copas o por botellas. Por la noche aprovechan la sala para eventos musicales, conciertos y performances, proyecciones y actuaciones.


Aquí conocimos a Nicklas, quien dirige el bar cafetería. Después de ver la exposición del museo, entramos en el bar donde comimos los platos del sencillo menú, pero bien ricos. Para beber, unas copas de sidra natural noruega Mold y de Miscela de Lammidia, un rosé de montepulciano, trebbiano y pecorino. Copas refrescantes a tope.

El lugar es muy agradable, con grandes ventanales y bonitas vistas hacia el lago.



Este restaurante que cito se encuentra en la planta 0 del Museo Kode 4. Fue casualidad verlo, no lo conocíamos. Tras ver la exposición del museo, entramos, tomamos unos cafés y reservamos para cenar ese mismo día; el lugar era muy bonito, diseño nórdico y con amplios ventanales hacia el lago.


La cena estuvo muy bien, muy cómodos, disfrutamos mucho. Como entrantes pedimos letucce wrap with kingcrab y sturgeon caviar; roasted cod pil pil sauce (exacto, bacalao al pil pil) y chicken with grilled shiitake, como platos principales. La botella elegida fue Glück 2014 de Weingut Werlittsch, la bodega de Brigitte and Ewald Tscheppe localizada en la zona de Styria. Las variedades de este vino son sauvignon blanc y chardonnay, 10,5% de graduación. Un wine orange espectacular, al igual que el detalle de la sommelière, Anna Kim, eficiente y encantadora, quien nos ofreció unas copas de otro vino de los Tscheppe, Ex vero number two, en un momento espléndido.



“Buena música, deliciosa sidra natural noruega y muy buen rollo. Ambientazo. Muy amigable. Uno de mis lugares preferidos en Bergen”. Es lo que ahora leo en mi libreta de notas, el recuerdo me lo confirma.


Abierto todos los días desde las 16 horas a las 3 de la madrugada. Es más bien un pub o un bar. En nuestra visita nos encontramos con Nicklas, a quien conocimos en Landmark, nos presentó a sus amigos, entre ellos el vocalista de un famoso grupo de Black Metal, música muy exitosa en los países nórdicos, como mínimo. Aunque en este bar disponen también de vinos, preferí pedir un par de botellas de sidra Mold, sidra noruega, una de ellas de ciruela. ¡Son deliciosas!

Tenía apuntada otra dirección, la de Nobel Bopel, lamentablemente para mí ya no permanecía abierto este local.



Como comenté al principio llegamos a Bergen tras 7 horas en tren desde Oslo. No fue éste el único recorrido entre paisajes que realizamos. También reservamos una de las excursiones más interesantes que ofrecen de entre los distintos circuitos por la zona: Norway in a nutshell. Comienza en Bergen, desde ahí en tren hasta Voss, el famoso pueblo por su agua, aunque aquí el agua es toda buena, incluida la del grifo de la habitación del hotel; luego en bus a Gudvangen; después en barco hasta Flåm, recorrido de 2 horas más estancia de hora y pico en Flåm; tren cremallera a Myrdal, el famoso tren de Flåm, inaugurado en 1909, y finalmente vuelta a Bergen a través de nuevo de Voss. 10 horas en total. Un recorrido fantástico, observando cascadas, nieves eternas en las cumbres, pequeñas granjas y aldeas, descendiendo por empinadas carreteras o ascendiendo importantes desniveles de montaña, pasando entre bosques y navegando por el fiordo de Sognefjord, el más largo y profundo del país. De entre las cascadas destacó la de Kjosfossen, de más de 200 metros, con sorpresa incluida, nos saludó huldra, la criatura fantástica del boque en la mitología nórdica.






Los paseos por Bergen también son muy agradables, bien visitando la lonja de pescado, bien paseando entre las casas coloridas de madera tras el muelle de Bryggen, o disfrutando de vistas panorámicas desde la colina de Floyen, adonde se sube con el funicular de Floibanen.






Ahora, al escribir este resumen, noto como echo de menos este viaje. Os muestro la foto de la última botella que degustamos durante este viaje, una de las mejores sidras que he probado, o tal vez la mejor: Nothing comPAEREs 2018, 60% manzana, 40% peras, de Solhoi Cider.

Hasta pronto.

Vicente

© elvinoquebebo.com


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