Blog de un aficionado al vino. Un paseo simple a través de mis aficiones, un punto de vista personal en un instante determinado. Siempre dispuesto a aprender, disfrutar y compartir.

viernes, 17 de octubre de 2014

Paseos por El Puerto de Santa María: Bodegas González Obregón, El Faro... (2ª Parte)



La entrada a El Puerto de Santa María desde la bahía de Cádiz remontando la desembocadura del Guadalete es una imagen inolvidable. Una vez ponemos pie en tierra, nos dirigimos hacia el mercado de la localidad. Nos gusta el ambiente de los mercados y desayunar en ellos o alrededor. En el camino pasamos por delante del Castillo de San Marcos (siglo XIII), uno de los edificios más representativos del lugar. Y llegamos al Bar Vicente (calle Abastos 7), un local con sabor auténtico, estética tradicional, muy acogedor. Sus molletes valen la pena, el de carne mechada está delicioso, también podéis comprar churros en el mercado (en el famoso puesto de Charo) y consumirlos en el bar.

Queríamos visitar Bodegas Obregón, localizadas muy cerca, pero antes no nos resistimos a probar las carmelas de la Confitería La Merced (calle Ganado 46), un bollo relleno de deliciosa crema pastelera y cubierto de azúcar glas, también lo ofrecen cubierto de chocolate.

Bodegas Obregón

Lustau es la única bodega del Marco de Jerez que trabaja en las tres ciudades: Jerez, Sanlúcar y El Puerto. Entre sus vinos, algunos de los que más me atraen son los de su línea almacenista, embotellados en formato de 1/2 litro y procedentes de pequeñas bodegas que elaboran de forma artesanal. Lustau menciona siempre en cada etiqueta el nombre del productor. Una de esas bodegas familiares es Bodegas Obregón, quienes no sólo almacenan vino para aprovisionar a grandes casas, también crían y venden el suyo propio. Tenía ilusión por visitarles.

Además de bodega poseen la taberna más antigua abierta de El Puerto (calle Zarza 51). En la puerta varios parroquianos degustaban su copita apoyados sobre algunas botas vacías colocadas de pie, una escena tradicional. Hablamos con Álvaro, 4ª generación de la familia. Fue oler una copa del Fino en Rama, de 3 años de crianza media, y pedirle que me embotellara un litro, ¡qué bueno!, flores, finura... Un vino en rama de verdad. También me llevé su Fino La Draga (5 años) que vende ya embotellado y con etiqueta, al parecer se trata de idéntico vino que Lustau Fino del Puerto Almacenista José Luis González Obregón. Otra botella más compré, directamente de la bota, el Amontillado Viejo de 20 años, que también encontramos en la línea almacenista de Lustau. Como comentó uno de los simpáticos clientes de la taberna: "ese amontillado ya es para comer, con pata negra y queso". Esta bodega y despacho de vinos nos dejó un regusto de autenticidad.

Seguimos nuestro recorrido. Cruzamos la Plaza España donde se localiza la Iglesia Mayor Prioral, iglesia de finales del XV reedificada en el XVII, y nos dirigimos de nuevo hacia el Guadalete, en concreto a la Avenida Bajamar nº 40. Saludamos a la familia Gutiérrez Colosía, excelente bodega, la única actualmente que permanece junto al río. A escasos metros, en la tienda de la importante Bodega Osborne (calle los Moros 7) compramos una botella de mi apreciado Fino Coquinero y, finalmente, subimos por la calle Valdés dejando a nuestra derecha la monumental plaza de toros (del año 1880) para dirigirnos al restaurante donde habíamos reservado.

El Faro de El Puerto

Si en la anterior visita a esta localidad comimos en el restaurante Aponiente, una experiencia para el recuerdo, en esta oportunidad tocaba conocer El Faro de El Puerto. Mucho nos habían hablado de este restaurante y teníamos ganas de probarlo por fin, realmente las expectativas aún fueron mejoradas. Optamos por sentarnos en la barra, la próxima vez será en el comedor, también tenía muy buena pinta. El servicio es agradable y eficiente. Los platos nombrados en la carta de barra incitaban a pedirlos. Nuestra elección, para que os hagáis una pequeña idea, fue:

"Ostras al natural y en escabeche", buen comienzo, y "Albóndigas de mariscos y algas", como aperitivos. También "Flor de calabacín en tempura rellena de mariscos", muy bueno, y como plato principal "Daditos de atún de almadraba salteado con sal de sésamo sobre verduritas y alga wakame", atún muy bien cocinado manteniendo textura y jugosidad, las verduras en su punto, un plato que nos gustó mucho.

Para acompañar me fijé únicamente en los vinos de jerez, es lo suyo, tienen una extensa selección con la posibilidad de degustarlos por copas. Disfrutamos con: Fino Pavón de bodegas Luis Caballero (estando en El Puerto no podía faltar este fino), La Bota de Vino Blanco Florpower 44 (bajo velo de flor y sin encabezar), Coquinero Amontillado Fino de Osborne (me trae muy buenos recuerdos) y La Bota de Amontillado 31 "Bota No" del Equipo Navazos (nueces, almendras garrapiñadas, alcanfor, complejo... extraordinario). Para los postres, valen la pena, Moscatel Gutiérrez Colosía, buen final con el helado de azafrán.

Un día bien aprovechado.

Vicente



Enlaces relacionados:



jueves, 9 de octubre de 2014

Paseos por Cádiz y El Puerto de Santa María: Taberna La Manzanilla, La Sorpresa... (1ª Parte)



Playas, gastronomía, historia, cultura... muchos son los motivos para volver a visitar Cádiz, una ciudad entrañable, y lo mismo podemos contar de su vecina, El Puerto de Santa María. El catamarán es el transporte más indicado para unir ambas. El viaje, cruzando la bahía, es corto y placentero, relajante. Una vez llegamos al destino, ambas localidades invitan al paseo, sin prisas, recorriendo sus calles, descubriendo sus rincones y convirtiéndolos en algunos de nuestros recuerdos preferidos.

Varios son los lugares imprescindibles en Cádiz, para nuestro gusto. En esta ocasión nos instalamos en un cómodo hotel con vistas a la hermosa Catedral. De todas formas, en el casco antiguo de Cádiz todo está cerca y además, subiendo a la famosa Torre Tavira, tanto desde su mirador como a través de la Cámara Oscura, te das cuenta que todo está también a la vista. A pocos pasos, vale la pena la visita al pequeño e interesante Yacimiento Arqueológico Fenicio, de reciente inauguración, estamos hablando de una ciudad con 3.000 años de historia. Tampoco faltan los museos, como el de Cádiz o el de las Cortes, y un bello teatro, el Gran Teatro Falla.


Recomendamos perderse entre las principales calles (calle Ancha, Columela...); encontrarse de repente con las bonitas plazas (Plaza de San Antonio, de Mina, de España...); o bordear la ciudad, desde la Alameda de Apodaca hasta la Catedral y más allá, siempre con unas increíbles vistas hacia el océano. Porque en esta ciudad, desde cualquier punto, estamos a un paso del mar, de las anchas y largas playas, o de la coqueta playa La Caleta. No olvidéis contemplar el paisaje desde los castillos, el de Santa Catalina y el de San Sebastián.

Y si hace hambre o gusanillo, lo tenéis muy fácil. En una ubicación excelente, a la salida de la Caleta, o entrada, tenemos la Peña Flamenca Juan Villar (Paseo Fernando Quiñones s/n) donde puedes comer pescadito frito, en septiembre era temporada de caballa caletera, llamada así por la forma de pesca, para comer a gusto con los dedos. Adentrándonos en el castizo Barrio de la Viña encontramos, entre otras muchas tabernas, Casa Manteca (calle del Corralón de los Carros 66), y muy cerca El Faro de Cádiz. En la primera no os perdáis sus chicharrones especiales junto alguna manzanilla, San León por ejemplo. En la segunda, aconsejo la barra y pedir cualquier tapa de la carta, apetece probarlas todas.

Si os quedáis con apetito, o por simple placer, acudir al centro neurálgico de la ciudad, el Mercado Central de Abastos (Plaza Libertad). Un mercado repleto de buen ambiente, a un lado las paradas de fresco pescado y al otro los puestos donde degustar pequeños manjares. Nosotros recomendamos Dos bocados (puesto 107) y probar sus montaditos de tarantelo de atún, de ventresca de marrajo o de bonito y el morrillo de pez espada, también tienen mini-hamburguesas, eso sí, de retinto.

Otras dos direcciones están entre mis rincones preferidos. Muy cerca de la Plaza de Candelaria encontramos la Taberna La Manzanilla. Aquí no hay tapas ni cocina, ni olores ni ruidos, únicamente manzanilla en rama, amontillado, moscatel... y dos aceitunas por consumición, ¡qué más quieres! Pues sí, yo pedí que me embotellaran un litro de manzanilla olorosa, de unos seis años de crianza media, entre la fina y la pasada. Estaba tremenda.


A mitad de camino entre el mercado y la plaza de la Catedral tenemos una sorpresa, Taberna La Sorpresa. El atún rojo es una de sus especialidades, en tartar o en sashimi. Para acompañar, 1/2 limeta de manzanilla, la medida ideal para dos personas. La manzanilla es de Delgado Zuleta, la Toneles Gordos. Y no es la primera vez que lo comento, emparejar la mojama de almadraba que tienen con oloroso, o si lo preferís con amontillado, te hace tocar el cielo. El oloroso es todavía de Pedro Romero, el amontillado viene de las últimas criaderas de las escalas de Quo Vadis? (B.Rodríguez La-Cave, Delgado Zuleta). El vermuth de la casa también es aconsejable, sin excesos de alcohol. De esta taberna sería parroquiano fijo si viviera en Cádiz. En pocos minutos entablamos conversación con otros clientes, la simpatía del tabernero también ayuda, conversamos sobre gastronomía, geografía, historia, diversos oficios... tertulias tabernarias.


Como decíamos al principio, desde Cádiz en 30 minutos estamos en El Puerto, donde seguir disfrutando en esa bella localidad y visitar alguna bodega. Nosotros nos abastecimos de fino en rama de Bodegas Obregón y otros buenos vinos para abrirlos durante nuestra estancia por la costa de Cádiz: Conil, El Palmar, Vejer, Zahara...

Vicente







domingo, 28 de septiembre de 2014

CHAMPAGNE BENOÎT LAHAYE GRAND CRU "LE JARDIN DE LA GROSSE PIERRE"



Pinot noir, meunier, pinot blanc, chardonnay, arbanne, petit meslier, gros plant y teinturier son las variedades entre otras, algunas olvidadas o desconocidas, del excelente champagne Le Jardin de la Grosse Pierre, millésime 2009, de Benoît Lahaye.

Proviene de una única parcela localizada en Bouzy, pueblo de la Montagne de Reims clasificado Grand Cru. La mayoría de las viñas fueron plantadas en 1923 y el resto en 1952. Todas las variedades en complantación fueron vendimiadas en el mismo día. Crianza en barricas viejas sobre sus lías de fermentación durante 10 meses. Sin dosage. El 2009 es la primera añada, utilizándose hasta entonces el vino de esta parcela como ensamblaje de otras parcelas.

De color dorado. Bonita efervescencia, mousse delicada, fina burbuja. Notas intensas de frutas en nariz, frutas tropicales, frutas de huerta, cítricos, también hinojo, flores y un punto de miel. En el paladar alcanza la espectacularidad, refinado y con una leve y perfecta sensación salina, tremendamente elegante. Sensualidad frente a exuberancia. Equilibrado, limpio y con una exquisita acidez. Por momentos destacan las variedades tintas, dominando después las blancas, formando un conjunto de perfumes y sabores. Apasionante champagne. Delicioso. Fecha de degüelle: 12/11/2013.

Benoît y su mujer Valérie, instalados en Bouzy, trabajan menos de 5 hectáreas de viñas, en su mayoría pinot noir, con una media de edad de unos 35 años y principalmente localizadas en los terrenos de Bouzy y Ambonnay. Su familia vinifica desde los años 30. En agricultura biológica (ecológica) desde 2003, certificada por ECOCERT, siguen prácticas biodinámicas desde 2009. Hace algunos años que trabajan con la ayuda de su caballo Tamise en las distintas labores del campo. En bodega la intervención es la mínima posible.

Otras de sus cuvées son la Cuvée Violaine (sin adición de SO2), el Rosé de Macération, el Blanc de Noirs o el Brut Nature entre otras.

Vicente


Enlaces relacionados:
Reims, la vie en bulles

jueves, 4 de septiembre de 2014

EMMANUEL BROCHET "LE MONT BENOIT" CHAMPAGNES EXTRA BRUT Y NON DOSÉ



Hace cinco años, durante un viaje por Francia, entramos en una pequeña épicerie con muy buena pinta localizada en el centro de Reims. En esta tienda nos encontramos, en un espacio de muy pocos metros, con la mayor concentración de productos de calidad que había visto jamás. Su selección de vinos y en concreto de champagnes era extraordinaria: Léclapart, Lahaye, Prevost, Courtin, Doquet... Entre otros, uno de los vinos que nos ofrecieron fue el champagne de un pequeño productor poco o nada conocido en aquel entonces, ni internacionalmente ni en Francia. La acogedora épicerie se llama "Au bon manger" y el vigneron de champagne es Emmanuel Brochet.

Desde aquel viaje y gracias a Aline y Eric (l'Epicerie Au Bon Manger), hemos disfrutado de deliciosos vinos de pequeños productores, vignerons, como Hervé Villemade, Thierry Puzelat, Alexandre Bain, Fanny Sabre, Jean Claude Lapalu, Elodie Balme, Vincent Laval, Marcel Lapierre por supuesto, y muchos otros.

Respecto a Emmanuel Brochet, trabaja desde 1997 en las tierras de su padre,  anteriormente alquiladas a otros viticultores. Se trata de 2,5 hectáreas de una única parcela, de suelos arcillo-limosos y subsuelo calcáreo. Está situada en Villers-aux-Noeuds, a pocos kilómetros al sur de Reims y clasificada premier cru de la Montagne de Reims. Práctica un trabajo biodinámico y de respeto por el terroir. Utiliza una antigua prensa rectángular evitando forzar el prensado bruscamente, no realiza clarificación ni filtración. La parcela "Le Mont Benoit" está plantada con las tres variedades mayores de la zona. La viñas más viejas datan de 1962.

Las últimas botellas que hemos disfrutado, tanto en su versión extra brut como en su versión sin dosage, tiene como vino base un 80% de una de las grandes añadas de la región, la 2008, más el 20% del 2007. Meunier 40%, pinot noir 35% y chardonnay 25% es su ensamblaje. Once meses de vinificación y crianza en madera. Graduación 12,5%. La versión con dosage, 4 gramos, tiene en esta ocasión una producción de 5290 botellas, mientras que la non dosé 1500 unidades. Estamos hablando de una micro producción.

Al observar la etiqueta vemos también el pequeño logo de vigneron indépendent. Como dice simpáticamente un amigo, un logo que por nuestra experiencia nos hace pensar ya en el placer que puede proporcionar ese vino.

Sensaciones:

Extra Brut, etiqueta tijeras, degüelle diciembre de 2013, huele a fruta, fruta blanca madura (pera), también amarilla, melocotón, incluso un poco a albaricoque seco. Notas calcáreas, brioche, cabello de ángel... Frescor, equilibrio. Es vertical, sabroso, persistente. Encontramos mayor tensión en relación a la botella de añada de base 2007 (etiqueta torre eléctrica), otra extraordinaria botella que probamos no hace mucho.

En su versión Non Dosé (etiqueta tractor) presenta una nariz delicada, franca, sutil. Es elegante, virtud de la que no carece la versión extra brut. Puro y fresco, recto y de enorme tensión. Perfume de flores y fruta de verano, pero sobre todo tiza, mucha tiza, craie y craie.

Mi experiencia me dice que estos champagnes mejoran incluso con el tiempo, mucho mejor al día siguiente de abrirlos, si la paciencia lo permite. A mis amigos franceses no les preocupa las burbujas, incluso se lo sirven en decantador. Un champagne es un vino, y este, Le Mont Benoit, es delicioso. ¡Ojo!, en cualquiera de las dos versiones, extra brut y non dosé, crea adicción.

Las botellas citadas han sido compradas en "La part dels àngels", la tienda de Julien localizada en Barcelona. Su sensibilidad por el trabajo de calidad coincide con la de mis amigos de Reims.

¡Feliz champagne!

Vicente

domingo, 17 de agosto de 2014

Un rosato, un rosé y un rosado: "Susucaru" de Frank Cornelissen, "Cheverny Rosé" de Hervé Villemade y "Amanda" de Alfredo Maestro



Seguimos hablando de rosados bebidos en estas semanas. Vinos para disfrutar.  

Susucaru 2013. Azienda Agricola Frank Cornelissen

Sexta edizione, 6º año en producir Susucaru. Se trata de un ensamblaje de distintas variedades locales, tintas y blancas, fermentadas conjuntamente con sus pieles (la tinta nerello mascalese, malvasía...). Sin adición de cualquier otro producto. De impactante color coral. Flores y campo, hojas y piedra mojada, bayas rojas, cerezas en tarta, arándanos, hierbas aromáticas, enebro. Espléndida nariz. Fresco y vertical. Singular. Nos encantó este vino.

Frank Cornelissen, de origen belga, trabaja aproximadamente 12 hectáreas de viñedo y unas 2 de olivos en el valle norte del monte Etna, a una altitud entre 600 y 1.000 metros. Hace 14 años que decidió instalarse en esta zona, en Solicchiata, al nordeste de Sicilia. Otros vinos suyos vienen bajo el nombre de Munjebel Rosso, Munjebel Bianco (macerado en largo contacto con sus pieles, un orange wine), Magma o Contadino (Vino da Tavola). Su objetivo es evitar todos los tratamientos en la viña. Vendimia relativamente tarde buscando el punto de madurez. En su elaboración, según el tipo de vino, utiliza grandes tanques de plástico de alta densidad o vasijas de terracota tratadas con resina epoxi y enterradas hasta el cuello en la roca volcánica del suelo de la bodega. Vinifica sin ningún tipo de aditivo y tampoco añade SO2 al embotellar. Para mayor información: Azienda Agricola Frank Cornelissen.

En cuanto a este rosato, es difícil que no se termine rápidamente. Día caluroso, mañana de playa y un vino que entró de maravilla. Botella comprada en Vinacoteca.

Cheverny Rosé 2012. Hervé Villemade
Domaine du Moulin

En 1999, Hervé Villemade y su hermana Isabelle retomaron el domaine de su padre localizado en Cellettes, al noreste de Tours, en el Valle del Loira. Elaboran diversos vinos bajo la appellation Cheverny utilizando pinot noir, gamay, côt (como se denomina la malbec por aquí)), sauvignon blanc y chardonnay. Vinos que por tradición y reglamento de la AOC no pueden ser monovarietales. También trabajan con la variedad blanca romorantin de la AOC Cour-Cheverny.

En cuanto a su rosé, mitad pinot noir, mitad gamay, variedades fermentadas y criadas conjuntamente, tiene color salmón, es floral, fresco y ligero, vertical, con una acidez persistente. No había probado hasta ahora ningún rosé de este productor. Un vino agradable que cumplió perfectamente con una ensalada de sandía, tomate, mozzarela y albahaca, estamos en verano. Rosé comprado en la tienda de Julien (La Part dels Àngels).

Nos entusiasman también, y mucho, sus tintos y blancos, como por ejemplo Les Ardilles (pinot noir y gamay), La Bodice (sauvignon y chardonnay), ambos AOC Cheverny, o Les Châtaigniers (romorantin, la variedad exclusiva de Cour-Cheverny). Para mayor información: Hervé Villemade - Domaine du Moulin.


Amanda 2013. Alfredo Maestro

Amanda, rosado de lágrima. Vino de la Tierra de Castilla y León. Garnacha tintorera 100%. Proviene de una única parcela de viñas de 60 años llamada "El Cuchillejo", situada en Olmos de Peñafiel. Las levaduras son autóctonas del viñedo y del año y no se realizan aportaciones químicas ni durante la elaboración ni en la crianza.

Al degustarlo notamos al principio un punto de carbónico que proporciona frescura y una sensación crujiente. Nos gusta. Destacan los frutos rojos, las fresas. También su buena acidez. Un  vino que se consume casi sin darse cuenta y con la fruta siempre en primer plano. 12% de alcohol.

Alfredo Maestro comenzó a realizar sus primeras elaboraciones en 1998. Poco tiempo después inicia una línea de trabajo basado en el respeto del suelo y la viña, cuidándolo, realizando un trabajo manual sin utilizar productos químicos de síntesis, como herbicidas, pesticidas, etc... Interviniendo lo menos posible, tanto en bodega como en campo, buscando la expresión de la añada, de la variedad y del terruño.

Además de en Peñafiel (Valladolid), trabaja también en algunas pequeñas parcelas alrededor de Ribera del Duero y cerca de Madrid, pocas hectáreas en total. Realiza distintos vinos vinificando por separado parcelas y variedades, siempre en pequeñas producciones. Aparte del rosado, otra de sus botellas que hemos degustado recientemente es Lovamor, albillo 100%. Un vino que también nos gusta, y con una divertida etiqueta. Disfrutadas ambas botellas en L'Ànima del Vi.

Hasta la próxima.

Vicente


Enlaces relacionados:



domingo, 10 de agosto de 2014

Rosés d'été (rosados de verano): "Tant - Mieux" de Philippe Bornard, "Marie Rose" de Noëlla Morantin, "La Soif du Mal" de Jean-François Nicq



El calor pide vinos frescos y ligeros, agradables y fáciles de beber. Dentro de esta categoría estarían ciertos rosados, un vino mucho más apreciado en el  país vecino que aquí.

Los siguientes tres rosés, uno de ellos un ploussard espumoso del Jura, otro un cabernet sauvignon elaborado en el Loira, y finalmente una cariñena del sur francés, son vinos para beber sin sed, sanos y digestivos. De todas formas, os comento que no busco solo zonas sino más bien productores, el acierto es siempre considerablemente mayor.

Tant Mieux - Philippe Bornard

De color cereza, al abrirlo parece un vino de celebración, veraniego, alegre. Y así es, efervescente en copa y de placer inmediato. Fruta roja que burbujea, cereza, hierbas aromáticas, levadura de pan, uva y piel de uva. Fresco, con suficiente acidez y con algo de azúcar residual notando cierto dulzor de fruta escarchada, fresas y cola, muy atractivo. Bravo por este espumoso, este pétillant naturel 100% ploussard. Vinificado según el méthode ancestrale, cuya fermentación finaliza en botella sin adición de azúcar. Únicamente 10 mg/l de sulfitos añadidos, una risa comparándolo con la cantidad habitual en la mayoría de vinos. Y solo 8,5% de graduación alcohólica, para beber a palés. ¡Qué rico! Nos gustó mucho.

La otra botella de las fotos es otro espumoso del Jura, en este caso de savagnin, "Ça va bien" es su nombre. También método ancestral, 10% de graduación. Ligeramente dulce con notas de flores y fruta blanca.

Philippe Bornard, instalado en Pupillin, muy cerca de Arbois, heredó el viñedo de su padre y trabajó durante años para la cooperativa vinícola del pueblo hasta que, aconsejado por uno de sus vecinos, Pierre Overnoy, inició su propio camino en 2005.

Elabora una amplia gama de vinos, algunos bajo la denominación Côtes du Jura, otros en la AOC Arbois Pupillin; desde un Crémant du Jura (chardonnay) a un Vin Jaune, además de distintas botellas de ploussard, trousseau, pinot noir, chardonnay o savagnin, ouillé o bajo velo. Vemos que en estas denominaciones se permite nombrar la variedad de uva en la etiqueta, algo inusual en Francia.

Ça va bien y el rosado Tant Mieux son vinos clasificados como Vin de Table. Al igual que su magnífico Vin de Pagaille, llamado así al no alcanzar la graduación mínima requerida como Vin de Paille. Sentido del humor.

También elabora un vino a partir de melon à queue rouge, nombre debido al color rojizo de sus tallos. Aunque en organismos oficiales franceses (INAO) no está incluida como variedad, Bornard y otros elaboradores e importadores la consideran una variante o prima de la chardonnay.

Únicamente como curiosidad, os comento que Philippe Bornard participó hace dos años y medio en un reality televisivo emitido en Francia titulado "L'amour est dans le pré".


Marie Rose 2013 - Noëlla Morantin

Hacía poco que había probado La Boudinerie, una gamay encantadora, así que me alegré mucho cuando conseguí su rosé, le tenía ganas. Rosado de cabernet sauvignon, perfecto para el verano, ligero y frutado, refrescante. Graduación alcohólica de 10,5%. Notas de frambuesa, cereza, ruibarbo, notas florales. Sólo 20 mg/l de SO2 añadido.

En sus comienzos, parte del aprendizaje de Noëlla Morantin como vigneronne fue en el domaine de Agnès y René Mosse. Pero es a partir de 2008 que se establece por su cuenta y elabora su propio vino. Trabaja en Pouillé, Touraine, principalmente con las variedades sauvignon blanc, gamay, côt (como se denomina la malbec en el Loira) y cabernet sauvignon. Actualmente embotella como Vin de France en lugar de utilizar la AOC Touraine.



La Soif du Mal 2013 Rosé - Jean-François Nicq
Domaine Les Foulards Rouges

Sin sulfuroso añadido, cero. Carignan 100%, de bajo grado alcohólico, 11,5%. Ligero, fresco y elegante. Fácil de beber, como agua, o mejor, como vino de fruta, de fresas estrujadas. De aspecto cristalino en copa, no busques complejidad ni potencia, ni larga persistencia, es un vin de soif como dicen los franceses (de sed), de copains (amigos) y d'été (verano). Curiosamente, al día siguiente, en un escaso dedo de vino que quedaba en botella percibí notas que recordaban a caramelo de limón/cola. Existe un Soif du Mal Rouge (garnacha) y otro blanco.

Jean-François Nicq, con el nombre de esta botella, realiza un guiño a Orson Welles y su famosa película dirigida en 1958. Su domaine, Les Foulards Rouges (Roussillon), se sienta sobre suelos graníticos, de orientación norte y cerca del mar. Elabora distintos vinos a base de garnacha, cariñena, syrah... 

Hasta pronto

Vicente



lunes, 21 de julio de 2014

Manzanillas en Rama: Deliciosa (Valdespino), Goya XL (Delgado Zuleta), Gabriela Oro (Sánchez Ayala), Sacristía AB, Barbadillo Saca de Primavera...



La manzanilla es un vino único, propio de Sanlúcar de Barrameda. Siempre hemos disfrutado mucho en esta ciudad y su bellísimo entorno natural. Ahora, en la distancia, nos gusta recordar y sentir los aromas tan personales de sus vinos. Con esa intención organizamos nuestro particular día de la manzanilla, varios amigos nos reunimos dispuestos a seguir aprendiendo degustando estos vinos. Para hacerlo más divertido los presentamos a ciegas, no intentando adivinar bodegas o pagos, ni mucho menos, sólo para evitar que los nombres más conocidos nos influyeran.

Viña Matalian, Primitivo Collantes

Empezamos con un vino joven sin flor y sin encabezar. Proveniente de suelos de albarizas, seis meses en inox, 11% de graduación alcohólica, 4000 botellas. Una novedad de este año de la bodega Primitivo Collantes de Chiclana de la Frontera. Nos sorprende su aromaticidad, pera, manzana, melón, cítricos, flor de anís… Una clara muestra de lo que se puede conseguir con la palomino como varietal.

Y continuamos con nuestra selección de manzanillas y alguna sorpresa.

Manzanilla Deliciosa en Rama
Saca de Primavera 2014 Valdespino

En el 2013 sacaron la primera edición de esta manzanilla cuyo nombre le encaja perfectamente, deliciosa. Todos coincidimos en su clase, en su pureza, profundidad, carácter... Pura albariza. Excelente desde el principio hasta el final. Se agotó enseguida.

Seis criaderas y una solera, 5 ó 6 años de vejez media. Pago Miraflores. Producción muy limitada y casi exclusivamente dedicada a la exportación. Solo se embotella en tamaño de ½ botella.

Fino en Rama, Primitivo Collantes

Las bodegas Primitivo Collantes están localizadas en Chiclana de la Frontera, al sur del Marco de Jerez, junto al mar. Saca embotellada tres días antes de su presentación en Vinoble a finales de mayo. Magnífica boca, amable, muy agradable, elegante, de textura sedosa y envolvente en el paladar. Nariz muy particular de la madera envinada de las botas. Fresco y muy apetecible. Perfil manzanillero en este fino totalmente en rama, de la bota a la botella. Vejez media de cinco años. Suelo de albariza, pago Matalian.

Es una saca de 6 botas seleccionadas de toda la solera. La única bodega del Marco donde todas las botas han sido realizadas por su propio tonelero. Trabajan en una proporción de 8 arrobas en vacío por 22 de vino (una proporción en vacío mayor de lo habitual). 

Manzanilla La Gitana en Rama
Bodegas Hidalgo-La Gitana

Saca especial de las mejores soleras de esta casa fundada en 1792. Proviene de dos pagos, uno jerezano, Balbaina, y otro sanluqueño, Miraflores.

En una primera nariz encontramos frutos secos frescos, crudos, pipas… también notas de mantequilla, lácteos. Es intensa. La Gitana en Rama enamoró a más de uno.


Manzanilla Maruja, Bodegas Juan Piñero

Bodega  que fue almacenista de Argüeso y La Gitana. Compraron la marca Maruja y su soleraje a las bodegas Terry. Notamos balsámicos, mentolados, cítricos, piel de limón... En boca muestra volumen, redondez y te hace salivar. De una vejez media de 7 u 8 años. Realizan diez sacas anuales y sus correspondientes rocíos favoreciendo la oxigenación de la flor, en un perfil clásico como hace más de 40 años. Pago El Hornillo, albariza.


Goya XL Manzanilla en Rama Reposada
Delgado Zuleta

Botella con un diseño moderno y bonito, serigrafiada. Un vino con nervio, de marcadas notas salinas, tiza, mineral calizo, complejidad. Me gusta la descripción de mis amigos, es salvaje, un caballo salvaje, de un potencial enorme. Estamos hablando de manzanillas que pueden evolucionar perfectamente durante largos años.

Esta botella corresponde a su primera edición, 3000 botellas de medio litro. De 10 a 12 años de edad media. Se trata de una selección de las botas de la Goya, la conocida manzanilla de Delgado Zuleta, casa fundada en 1744. Indican reposada en referencia a la vejez de estas botas reserva de la bodega. Realizan un pequeño filtrado.


Hasta aquí hemos degustado distintas manzanillas y un fino procedentes de bodegas cuyo perfil de raza de flor predominante es la Saccharomyces Beticus. Algunas bodegas en Sanlúcar presentan poblaciones altas de Saccharomyces Montuliensis (acetaldehído alto), como Sánchez Ayala, Barbadillo y Herederos de Argüeso.

Gabriela Oro, Sánchez Ayala

Vino sanluqueño de pago jerezano, Balbaina. Algas, salitre, humedad, agua de mar y marisma, destacando en nuestra botella en concreto los aromas yodados. Vertical en boca. Es una selección de la bodega procedente de las soleras más antiguas, únicamente 600 botellas. En rama. Realizan un leve filtrado para su embotellado.

De esta bodega, fundada en 1798, el Equipo Navazos seleccionó el vino para La Bota nº 1, un amontillado, y posteriormente la serie de manzanillas o amontillados La Bota nº 4, 5, 8, 9, 16, 22, 23, 32…


Manzanilla Solear en Rama Saca de Primavera 2014
Bodegas Barbadillo

Bodegas fundadas en 1821. En 1999 comenzaron estas sacas estacionales en rama. Unos 10 años de vejez media. Clarifican con claras de huevo. Cada saca presenta una etiqueta distinta con un dibujo dedicado a la fauna del Parque Nacional de Doñana. En esta primavera han elegido el Milano Real, en peligro de extinción.

Un vino que encantó a todo el mundo: equilibrio, armonía, sutilidad, finura, elegancia, sedosidad y complejidad, encontramos hasta notas de naranja amarga. Recordad que los vinos son servidos a ciegas.

La botella es de 37,5 cl. Desde el pasado otoño existen una ediciones en tamaño magnum embotelladas especialmente para la Taberna der Guerrita. Son únicamente 100 botellas numeradas por estación. Afortunadamente conseguí la 100/100 de la primera saca de este año que intentaré mantener sin abrir el mayor tiempo posible. El mayor tiempo posible en relación a mi paciencia, haciendo caso omiso a esa recomendación de consumirla en su estación, que todavía sigue apareciendo en sus etiquetas.


Sacristía AB Segunda Saca 2013, Antonio Barbadillo

Antonio Barbadillo lanzó al mercado su primera selección personal en 2010. Esta 2ª saca del 2013 fue seleccionada en noviembre. También las escoge entre las botas de la bodega Sánchez Ayala. Tiene una vejez media de más de 8 años. Se presenta en tamaño de media botella, aunque actualmente han sacado también una edición en magnum.

Punzante, acetaldehídos, en una línea como Goya XL por sus recuerdos minerales de polvo de tiza, pero más vinoso, con mayor estructura. De paso vigoroso, vertical, y final amargo. Su nariz nos recuerda un poco, al principio, a un fino.


Siete manzanillas y un fino con carácter sanluqueño que nos han proporcionado un día de aromas y sabores intensos: yodados salinos, almendrados, flor a montones, notas de tiza, la albariza, y de mar y marisma. Solo nos faltaba estar en Sanlúcar. Cada botella mostró su personalidad, destacando el elevado nivel del conjunto, disfrutamos a lo grande.

Amontillado Fino “Fossi” Primitivo Collantes

Continuamos cultivando la salinidad y el placer: avellanas, naranja confitada, especias… sápido. Muy bueno. Este amontillado fino o el fino en rama comentado anteriormente nos muestran la enorme calidad de otras zonas menos conocidas del Marco de Jerez.

Un par más de amontillados abrimos, el sutil y fino Zuleta Amontillado de Delgado Zuleta y el jerezano Amontillado VORS La Sacristía de Sánchez Romate.


Y para el final, el lado dulce:

Ximénez-Spínola Old Harvest

Bodega familiar jerezana especializada en la producción de vino con pedro ximénez. Este Medium Dry huele a ralladura de coco, a bollería, a pastel de yema, a tocinillo de cielo, confitería. También dátiles. En absoluto empalagoso. Es un espectáculo, y más sabiendo que es la combinación, el cabeceo, de una solera de 1918 de pedro ximénez dulce (soleao) y el vino en crianza oxidativa de una solera de 1964, también de PX, siendo en mayor proporción esta última. Botella de solo 50cl. He de comprarme más.


Semi-Dulce Monte-Haro Federico Paternina
Ollauri Rioja (Años 1964-1968)

Por último, un regalo que nos trajo nuestro amigo Carlos. De color ámbar dorado, notas herbáceas, mentoladas, piel de naranja muy madura, confitada, recuerdos a almíbar, melocotón, membrillo, orejones… y fresco. Tremendo. Una joya de los años sesenta.


Un sensacional final para una cata-degustación espectacular, enlazando las dos históricas zonas vinícolas.

Vicente

(Todas las botellas fueron compradas en la Taberna der Guerrita o en Todoagranel)


Enlaces relacionados:

Sanlúcar (Junio 2014)
Jerez, ciudad del vino - Vinoble 2014 (Junio 2014)
La Guita años 50, La Gitana años 40... (Marzo 2014)
De Cádiz a Tarifa (Octubre 2013)
Aponiente, 20.000 leguas de viaje submarino (Octubre 2013)
El Puerto de Santa María (Octubre 2013)
Sanlúcar de Barrameda (Octubre 2013)
Comer y beber en Jerez: tabancos y restaurantes (Octubre 2013)
Las bodegas de Jerez (Octubre 2013)
Viaje al vino de Jerez (Octubre 2013)
La Bota de Manzanilla Pasada Equipo Navazos (Junio 2012)