Blog de un aficionado al vino. Un paseo simple a través de mis aficiones, un punto de vista personal en un instante determinado. Siempre dispuesto a aprender, disfrutar y compartir.

jueves, 28 de diciembre de 2017

En Malmö: Lyran, Far i Hatten, The Bishops Arms Savoy, Hörte Brygga...



Malmö es una ciudad que me atrae desde hace tiempo. La primera vez que decidí visitarla fue tras ver un documental sobre la construcción del Turning Torso (2005), icono arquitectónico de la ciudad. Desde el 2000, Copenhague y Malmö están conectadas mediante el puente de Orensud, que permite cruzar de lado a lado, tanto en tren como por carretera. En esta segunda oportunidad he podido conocerla algo mejor, existen locales fantásticos para comer y donde poder disfrutar del vino natural. Os cuento:


En este restaurante quedamos con un nuevo amigo residente en Malmö, Karl, sommelier e importador de vinos, a quien conocimos en la tienda de vinos de Solffin Danielsen sita en Copenhague, Rødder & Vin.

Sentados en su terraza, degustamos algunos deliciosos platitos de este bar-restaurante; a modo de aperitivo, pues teníamos ya reserva para cenar seguidamente en Far i Hatten, otro restaurante cercano. Lástima la falta de tiempo, vale la pena este lugar, a destacar el uso de ingredientes locales, su provisión de únicamente vinos naturales y su buen ambiente. Sin duda lo visitaremos con deleite en una próxima ocasión. 

Charlamos un buen rato con Karl Sjöström. Su joven proyecto, en asociación con su amigo Mikael Nypelius, basado en la elaboración de sidras artesanales me atrae mucho, sobre todo tras probarlas, me encantan. Tomad nota de este nombre, Frukt-Stereo. Las manzanas, recogidas por familiares y amigos, proviene de pequeñas granjas e incluso de jardines de casas particulares. Elaboran a pequeña escala, sin ningún tipo de aditivo, y experimentan continuamente y con éxito, por ejemplo realizando un coupage con vino. La presentación es vistosa y práctica, etiquetas divertidas y la opción de botellas de tamaño medio. 




En mis notas del día leo ahora: "I need some liters of this cider! This is really a funky cider. I love it! Cider revolution!!!"

Brindamos antes de despedirnos con Mademoiselle M 14, una sauvignon blanc de Alexandre Bain, vigneron a quien en esas fechas un tribunal administrativo le devolvió el derecho a utilizar su appellation (AOC) tras haber sido sancionado.



Ubicado dentro de Folkets Park, al aire libre. Cafetería de día, cambia a restaurante a la tarde-noche. Solffin Danielsen, el sommelier de Rødder & Vin, la tienda de Copenhague, nos había recomendado el lugar. ¡Todo un acierto! Divertido, bonito, agradable, un sitio fuera de lo común donde disfrutamos con los platos del menú y con el vino elegido de la extensa carta, una chardonnay de Daniel Sage, Crémation à l'oseille Lot 2015. La joven sommelière, simpatiquísima y eficiente, nos atendió de maravilla.


Leo mis apuntes del día: "Take note! Far i Hatten. Funky, punky and very nice. Este es el rollo que me gusta. Thanks Solffin".



Mercado gastronómico situado a corta distancia a pie de la Estación Central. Fue construido en 2016 a partir de un antiguo depósito de mercancías. Dispone de distintos puestos de venta de productos de alimentación y otros donde consumir variada comida. Nos acercamos a uno en el que además de sandwiches ofrecían una pequeña selección de vinos naturales por copas. El sandwich nos pareció sabroso, sobre todo con el vino elegido, Fledermaus 2016 (murciélago en alemán), silvaner y muller-thurgau elaborado por Melanie Drese y Michael Völker bajo la marca 2Naturkinder en Franconia, al sur de Alemania.



Se trata de un gastropub sueco, existen 40 Bishops Arms en el país, aunque cada local de la cadena presenta su propia personalidad. Nosotros visitamos éste en concreto, se encuentra justo enfrente de la Estación Central, al otro lado del canal. El local forma parte del Elite Hotel Savoy. En un entorno con una decoración similar a un pub británico, ofrecen diversos platos rápidos como por ejemplo hamburguesa con crema de trufa, costillas a la parrilla, ensalada de gambas e incluso fish and chips, de bacalao. La comida es suculenta. Lo descubrí buscando en internet. Tienen cervezas y también una importante selección de vinos naturales. Mi elección fue una botella de Organic Anarchy 2012 de Aci Urbajs, miembro de la asociación Demeter, quien trabaja en su bodega al este de Eslovenia siguiendo los principios de la biodinámica. Variedades chardonnay, kerner y welschriesling. Dos semanas de maceración con las pieles. Vino excelente.



Cafetería ubicada en el centro de Malmö en un edificio de aproximadamente 400 años. Aromas, acidez, cuerpo, elaboración, cultivo, procedencia... El mundo del café es fascinante también, pleno de sensaciones. En esta cafetería tuestan sus propios granos procedentes de diversas partes del mundo: Brasil, Indonesia, Perú, Guatemala... Tartas, dulces suecos, platos salados e incluso algunos vinos naturales (de Alfredo Maestro por ejemplo) forman parte de la variada oferta de calidad de esta casa. Un lugar que frecuentaríamos de vivir aquí. El café originario de Indonesia preparado en infusión que tomé era espectacular.





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Malmö es la tercera ciudad más poblada de Suecia, una ciudad de tamaño medio. A muy corta distancia de Copenhague, el trayecto dura apenas 30 minutos, ofrece varios lugares de interés para visitar.

Así, el casco antiguo, sus plazas y calles comerciales; el Museo de Arte Moderno, Moderna Museet de Malmö; parques públicos como el Folkets Park; la playa de Ribersborg, a dos kilómetros del centro y donde se emplaza al aire libre una antigua casa de baños (Ribersborg Kallbadhus), en uso en la actualidad... Desde el muelle de madera que conduce a estos baños adentrándose en el mar podemos disfrutar de unas espectaculares vistas hacia el puente de Orensud a un lado, y hacia el Turning Torso en el lado opuesto. 

Turning Torso es un original e importante rascacielos retorcido diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava. Se encuentra enclavado en el barrio portuario de Västra Hamnen, hoy en día remodelado y transformado en zona residencial. El barrio posee un paseo marítimo con fantásticas vistas al mar Báltico y al puente de unión a Copenhague.



El último día de nuestra estancia, nuestros amigos Isabelle y Karl nos mostraron un lugar que nos encantó. En la costa, a unos 50 kilómetros al sureste de Malmö, en la región de Escania (Skåne), frente al mar y junto a playas para mí salvajes, existe un lugar de ensueño acorde a la naturaleza que lo rodea, se trata de un restaurante y tienda donde sirven deliciosa comida con la mejor materia prima y excelentes vinos naturales. Aquí reina la calidad, la simpatía y el buen rollo. Sus propietarios son la pareja Emma Andersson y Martin Sjöstrand.


En un local aparte poseen la tienda repleta de los mejores productos: aceite, miel, sal, sidras, productos frescos locales... Todo completamente ecológico. Cooperan con pequeños agricultores, granjeros y productores de la zona.

Comimos dentro del restaurante, también poseen terraza al aire libre, en cualquier caso siempre con maravillosas vistas al mar y a las barcas de pescadores. Un entorno relajante. La cocina respeta la materia prima al máximo: pan de masa fermentada, carne y pescado recién ahumado, ensalada de brotes tiernos, mantequilla, sal, salsas... Un menú local.


Cualquier aficionado del vino natural puede sentirse satisfecho en este lugar, nosotros bebimos varios vinos por copas, empezando con un pétillant naturel, Kalkspitz L-16, elaborado en Austria por Christoph Hoch, variedades principales grüner veltliner y riesling, graduación de sólo 10,5%. Seguimos con Porta#3 de la bodega eslovaca Strekov 1075, elaborado por Zsolt Sütö, variedades grüner veltliner, welschriesling, devín y aurelius. Estas dos primeras copas fueron elegidas por nuestros amigos, de productores hasta ese momento poco conocidos por mí. Realmente buenos ambos, un pet nat muy de mi gusto y un vino de Eslovaquia que me pareció de muy alto nivel. Nivel que no bajó con el siguiente, Rouge Fruit de Le Petit Gimios, la bodega de Pierre y Anne-Marie Lavaysse, cuyos vinos siempre están entre mis preferidos Y finalizamos con una chardonnay de Fabrice Dodane, Les Brûlées 2015 del Domaine de Saint-Pierre en Arbois. En definitiva, un día feliz en buena compañía.


Leyendo ahora mis notas de aquel momento: "Un lugar encantador... Tienda, productos cercanos, cocina sabrosa, calidad, simpatía y vinos naturales en un entorno maravilloso!!"


Como comenté al principio, la primera vez que visitamos Malmö fue tras ver un documental sobre la construcción del Turning Torso. El edificio diseñado por Santiago Calatrava me sigue gustando mucho, es mi preferido entre sus obras, pero la próxima vez que volvamos será además para visitar nuestros nuevos amigos. También varios restaurantes tengo anotados para un futuro, y es que el tiempo pasó volando: Bastard, Bord13, Saltimportem... y, por supuesto, repetir con gusto cada uno de los visitados en esta estancia.

Vicente



Enlaces relacionados:



miércoles, 27 de diciembre de 2017

En Copenhague (2ª parte): Manfreds, Ved Stranden 10, Den Vandrette, Relæ, Rødder & Vin...



En Copenhague nos sentimos cada vez más a gusto. Se trata de una ciudad cómoda, muy agradable, con buen ambiente, donde abundan modernos y bonitos restaurantes y bares, domina el diseño escandinavo y existe una extensa oferta de vinos naturales. Es la ciudad perfecta para el ciclista y para el peatón, cada uno por su sitio. Y ofrece la posibilidad de cercanas excursiones y la visita a uno de mis museos preferidos, seguramente el que más me atrae de todos los que he conocido en cualquiera de mis viajes: Louisiana.

Si en la primera parte de mi estancia os comenté mi experiencia visitando algunos bares, tiendas y restaurantes especializados en vinos naturales (Spisehuset, Rodder & Vin, Vin de Table, Gaarden & Gaden, Ancestrale, 108...), prosigo ahora con más direcciones que os resumo:



Este es uno de los restaurantes o bares de vino donde más disfruté. Me gustó mucho. Inaugurado en 2011 en una bonita calle, Jægersborggade, del barrio de Nørrebro. La mayor concentración de locales dedicados al vino natural se encuentra en este barrio.

Reservamos para un mediodía. Acomodados en una mesa con vistas a la fabulosa bodega, nos informaron sobre la carta y elegimos el menú compuesto por 5 pequeños platos para compartir entre dos, seleccionados por el chef; a ello le añadimos el famoso Manfreds tartare tamaño medium. Es curioso que siendo un restaurante enfocado en ingredientes vegetarianos, uno de sus platos más populares sea el de su carne cruda, pero así es. Comimos deliciosamente: Manfreds tartare of beef with cress and rye bread; poached egg yolk with fennel; cream and sourdough...



La oferta de vinos naturales es extensa y realmente fabulosa, también tienen una selección por copas. Nosotros elegimos una botella de Eureka, un pétillant de Jean-François Chéné (La Coulée d'Ambrosia), sus vinos me gustan. Y seguidamente, añadimos un par de copas distintas: uno de mis rosados preferidos, el de Pierre et Anne-Marie Lavaysse, Le Petit Rosé de Gimios, y un orange wine de Julien Courtois, Esquiss', añada 2010, otro fuera de serie. ¡Cómo no me va a gustar este lugar! Para repetir.



Wine bar y tienda cuyo nombre coincide con su dirección, localizado en el centro de la ciudad, moderno y de aspecto vintage. Además de botellas sirven vinos por copas. No tienen carta de vinos pero puedes elegir entre los recientemente abiertos o proponer alguno para degustarlo por copas. Junto a un aperitivo disfrutamos de dos vinos austriacos: Pitt Nat Rosé 2016 de Weingut Pittnauer (variedades blaufränkisch y St. Laurent) y Pinot Noir 2015 de la bodega Renner. Este último está elaborado por las hermanas Stefanie y Susanne, la actual generación, quienes introducen la etiqueta Rennersistas en esta su primera añada. Nos encantó. Ambos vinos, servidos en elegantes copas Zalto, fueron un acierto.



Bar de vinos, en funcionamiento desde 2013. Localizado muy cerca de Nyhavn, el famoso canal y zona de ocio turística de la ciudad.

Tienen una buena selección de vinos por copas, aunque a mí esa noche me apetecía más una botella, así que sin ningún problema me ofrecieron entrar en su bodega para elegir a mis anchas la botella que deseara. Difícil lo tuve, vi referencias de Bernabé Navarro, Mariano Taberner de Bodegas Cueva, Tissot, Eric Pfifferling, Nicolas Renaud, Sylvain Bock... Como un niño rodeado de caramelos, me decidí finalmente por Tino Rosa de Gianfranco Manca, bodega Panevino, quien realiza en Cerdeña algunos de mis vinos italianos preferidos.


Probé también, de la lista de vinos por copas, una de Alain Allier (domaine Mouressipe), Galapia 2013, 100% mourvèdre, que estaba tremendo, y nos invitaron a la última copa que les quedaba del rosado de la bodega georgiana Our Wine, 70% rkatsiteli y 30% saperavi fermentadas y criadas en qvevri. Este vino no es rock'n'roll, no, éste es punk 100%. Muy de mi gusto.

Pan y mantequilla, para el Panevino, una completa ensalada y el plato de salchicha con mostaza, col y nabos encurtidos, formaron la parte sólida de la cena. Estuvimos acomodados en una amplia y larga mesa compartida con otros clientes.

Den Vandrette... Buena comida, buen vino y buena música. Muy grata experiencia y buen ambiente.




Situado enfrente de Manfreds. Relæ llegó primero, en 2010, fue fundado por dos ex-Noma, una importante referencia culinaria. El restaurante está galardonado con una estrella Michelin, aunque eso es lo de menos para mí. Eso sí, es más asequible que otros premiados como Kadeau o como Noma.


Ofrecen dos menús degustación, que se diferencian por el número de platos. También un maridaje de vinos. Las elaboraciones son sencillas aparentemente, pero con técnicas de cocina que ensalzan los productos, siempre completamente ecológicos y de calidad.

Sentados frente a la cocina, disfrutamos de los platos y de la actividad alrededor nuestro. Una experiencia muy interesante. Las copas: Ancestrale 2015 de Colombaia (mitad trebbiano, mitad malvasia); romorantin de Philippe Tessier, Cour-Cheverny 2014; T (trebbiano) de Francesco Guccione 2014, bodega siciliana que me gusta mucho; grignolino de Auriel, 2015, productor que no conocía, y finalmente un vermouth, no recuerdo el nombre, con el postre.


Terminando nuestra estancia en Copenhague, no nos faltó una segunda visita a la tienda de Solffin Danielsen, ya uno de nuestros sitios preferidos de la ciudad y de la que os he hablado en la primera parte que escribí sobre la estancia en Copenhague:


De nuevo disfrutamos de otro fantástico momento en Rødder & Vin. En esta ocasión compartimos una espectacular chenin de François Saint-Lô con los asistentes: Le Chenin de Vie


La tienda de Solffin es también un lugar de encuentro y donde entablar nuevas amistades. Conocimos a Isabelle y Karl, una pareja sueca amigos de Solffin y ahora amigos nuestros también. Karl, sommelier e importador de vinos, me comentó un joven proyecto ya en marcha, la elaboración de sidra en pequeña escala bajo la marca Frukt-Stereo. Los ingredientes de sus sidras son fruta 100% fermentada en su levadura natural y nada de aditivos. La fruta proviene de pequeñas granjas e incluso de jardines de casas particulares de la región que se extiende alrededor de Malmö. Probé una de sus sidras y realmente me encantó. A los pocos días visitamos también Malmö, capítulo que os contaré pronto, y tuve la oportunidad de disfrutar de otras de sus sidras, se trata de un proyecto al que auguro un gran éxito.



Rødder & Vin ocupa un pequeño local localizado en el barrio de Nørrebro. Una vez dentro, es imposible para cualquier aficionado o enamorado del vino observar su principal estantería repleta de tal extraordinaria selección de vinos y salir con las manos vacías. Mi compra en esta ocasión fue Grange Bara Lot15, syrah de Daniel Sage, quien elabora algunos de mis vinos preferidos, esta botella tiene sólo 9,5% de graduación alcohólica.

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Entre otros vinos y entre las dos tiendas visitadas en Copenhague, Vin de Table y Rødder & Vin, nos llevamos algunas joyas como souvenir.


Varios son los restaurantes y bares de vinos apuntados para visitar en una futura estancia: Bæst, localizado en Nørrebro; Terroiristen, a pocos pasos de Manfreds, en la misma acera; Nabo o Kadeau, ambos en Christianshavn, y por supuesto, Rosforth & Rosforth, la tienda ubicada debajo de Knippelsbro, el puente que permite cruzar hasta el barrio de Christianshavn desde muy cerca de donde se encuentra el bonito edificio de la antigua bolsa de Copenhague. En nuestra visita a Rosforth & Rosforth coincidimos con la celebración del salón Vini di Vignaioli, uno de los eventos vinícolas entre los que suelen acoger; en cualquier caso, volveremos a acercarnos al local de este importante importador en la próxima visita a Copenhague.



Copenhague dispone de una buena lista de museos a visitar, como el Design Museum Danmark o la National Gallery of Denmark entre otros, muy recomendables, pero existe un espectacular museo localizado a escasos 35 minutos en tren desde Central Station. Tras bajar en Humlebæk Station y recorrer un corto paseo, encontramos Louisiana Museum of Modern Art, fundado en 1958. Es mi museo preferido y el más bello de entre todos los que he visitado en cualquier viaje; lo era hace nueve años, en mi primera visita, y continua siéndolo ahora tras volver a visitarlo. Los motivos de mi elevado entusiasmo son varios: la belleza de su entorno, en plena naturaleza, rodeado de jardines y frente al mar, grandioso; las esculturas expuestas al aire libre y perfectamente integradas en el paisaje; la sala dedicada a Alberto Giacometti con algunas de sus mejores obras, como "Hombre que camina" o "Mujer de pie",  y las geniales exposiciones temporales que organizan a lo largo del año.

En nuestra visita coincidimos con dos extraordinarias muestras: la asombrosa, emocionante y variada obra del artista sudafricano William Kentridge (Premio Princesa de Asturias de las Artes 2017) y la exposición, especialmente pinturas, del artista danés TAL R.

Tras nuestra estancia en Copenhague, proseguimos nuestro viaje en la cercana Malmö...

Vicente




Enlaces relacionados:


martes, 26 de diciembre de 2017

En Copenhague (1ª parte): Spisehuset, Rødder & Vin, Vin de Table, Gaarden & Gaden, Ancestrale, 108...



Copenhague es una importante ciudad para visitar por los enamorados del vino natural. De hecho, es más fácil aquí encontrar vinos naturales que vinos convencionales. Pienso que la selección de botellas en restaurantes y tiendas denota muy buen gusto. Tanto en esta bonita ciudad como en la vecina Malmö, donde prorrogué mi viaje, el número de consumidores amantes de los vinos sin aditivos es amplio y tienen la fortuna de disfrutar de esta sensacional oferta.

Las visitas a museos, castillos, tiendas de vinos, restaurantes y los largos paseos, ocuparon principalmente el tiempo durante nuestra estancia. Intentaré resumirlo:

Spisehuset (fotografía de cabecera)

El día de nuestra llegada nos acercamos hasta Meatpacking District, distrito del barrio donde estuvimos acomodados, Vesterbro, para cenar en el restaurante que elegí como primera visita en la ciudad.

Spisehuset destaca por la excelente materia prima utilizada en su cocina, con productos de temporada de origen biodinámico o ecológico. Sus proveedores son pequeños y cercanos. El bonito restaurante, cuya cocina está abierta al comedor, se localiza en un antiguo edificio de ladrillo vista característico de la zona, recuerdo de la pasada actividad de la industria de la carne.

Tenía reservada mesa para dos, pero mi sorpresa fue coincidir con un fantástico evento al que nos apuntamos. Si bien la selección de vinos del local es más que buena, esa noche un espontáneo y espectacular pop up había sido organizado. El menú degustación del chef Niclas Grøjøh Møller iba a ser maridado con los vinos elegidos y llevados por el sommelier Solfinn Danielsen, propietario de la tienda de vinos Rødder & Vin, tienda localizada en el barrio de Nørrebro y que ya tenía previsto visitar lo antes posible.




La velada resultó todavía mejor de lo esperado, deliciosos platos y fantásticos vinos: gewürz de Bruno Schueller; Pétillant naturel de Thierry Hesnault; chardonnay de François Dhumes; otro pet nat, también de Dhumes; un vino de velo de Thierry Hesnault... Entre la maravillosa selección, he de destacar las copas que degustamos de una botella muy difícil de ver, Domaine de Peyra Vieilles Vignes L04, vino de Stéphane Majeune, que ya no se elabora y que es uno de los mejores vinos que yo he probado en mi vida. Así se lo comenté al sommelier. ¡Emocionante gamay de Auvergne! Charlando con Solfinn, le mostré la lista de restaurantes que tenía preparada para visitar en los próximos días. Me recomendó uno más, para uno de los días que aún tenía en blanco, y también me aconsejó varios restaurantes de Malmö, donde sí que no tenía prácticamente nada apuntado.



Bar de vinos inaugurado a finales de 2015 y localizado en Nørrebro, uno de los barrios más interesantes. Reservamos previamente, así lo hice en todos los restaurantes visitados.

Nos explicaron la carta escrita en danés, disponían de varios platos ligeros como entrantes y también dos principales, estos últimos eran en esa ocasión un risotto con espárragos y un plato de carne. Para beber, me enseñaron la bodega, bien surtida, finalmente opté por varias copas: Phil' en Bulles de Philippe Tessier; Venskab L15 de Nicolas Renaud y Eric Pfifferling, un vino con el que me volvía a encontrar, y Les Marcottes L14 de Marie et Vincent Tricot. Este último sobresalía en esta ocasión. Auvergne es una de mis zonas preferidas.



Desde diciembre del 2016 y también en la zona de Nørrebro, se localiza esta tienda de vinos de nombre Vin de Table. La selección de vinos naturales es excepcional. Disfruté de mi visita, mirando las múltiples botellas de las estanterías, charlando con dos de los socios que regentan el local, Espen Idland y Christopher Melin, muy amables, y por supuesto llevándome algunas joyas. Amme de Samuel Boulay y Nacarat de Claude y Etienne Courtois, fueron los primeros dos regalos que me hice. A los que añadí dos sidras, una danesa y otra sueca. Aquí da gusto comprar.





Este bar de vinos estaba en la misma calle donde nos hospedamos, en el barrio de Vesterbro, así que uno de los días en que no estaba lleno de clientes entramos sin necesidad de reservar. De todas formas, tenía apuntada su visita, y me alegro. Me permitieron visitar su bodega de vinos y elegir sin problemas cualquier botella para abrir y consumir un par de copas. ¡Un puntazo! Dos elegí: un tinto de Christian Tschida y Ô Galarneau! de Mai et Kenji Hodgson, buenísimo cabernet franc, creo que 2015. Y sumé dos copas más de botellas que ya habían sido abiertas, Buteo Grüner Veltliner 2015, vino austriaco de Michael Gindl, que no conocía hasta entonces, y Frileuse de Puzelat, Clos du Tue-Boeuf, vino que siempre me apetece beber. Para comer, un menú compuesto de 5 platos, tamaño pequeña ración, que varían con frecuencia, y que nos pareció delicioso. No faltó el ruibarbo como ingrediente en uno de los platos, ¡me encanta!




La tienda de Solfinn Danielsen, a quien como he comentado conocí antes de mi visita, en el restaurante Spisehuset, ocupa un pequeño local localizado en el barrio de Nørrebro. Conforme te vas acercando a su dirección vas percibiendo que se trata de un lugar especial para el aficionado al vino. Varios amigos y visitantes conversaban bebiendo alrededor o sentados en el banco que la tienda ofrece en su puerta. En este lugar destaca el buen ambiente, tranquilo, distendido, divertido y comunicativo.

Dentro del local, su principal estantería, es desde que la vi mi librería de vinos preferida. La selección de botellas dispuestas sobre los estantes abarcaba mis principales deseos: vinos de Schueller, Beauger, Tricot, Coutelou, Sage, Riffault, Gounan, Péron... ¡Una maravilla! También tenía algunos vinos italianos, y españoles, como los de Manuel y Lorenzo Valenzuela de Barranco Oscuro, vinos granadinos de mi gusto.


Embobado como estaba mirando las botellas, Solffin no dudó en abrir una nueva botella para compartir entre los asistentes: Vous n'auriez pas une idée de nom pour cette cuvée là? Pinot gris de Pierre Beauger, ¡añada 2011! Fantásticos momentos para el recuerdo degustando esta botella. Gracias Solffin.

No me fui sin la compra de otra botella que me regalé para mi colección particular: Pourquoi aller chercher ailleurs ce qu'on ne trouve pas sur place? Pinot noir de Pierre Beauger. Para mí más que un vigneron, un extraterrestre capaz de elaborar néctares naturales desde Auvergne.

Mis notas apuntadas ese día: "My favourite wine library!  Wonderful place! The paradise! Rødder & Vin!"





Este restaurante nos lo recomendó Solffin, y me alegro de haberle hecho caso. Os cuento porqué.

Situado entre el puente de Inderhavnsbroen, también llamado Kyssebroen (puente del beso) y el canal de Christianshavn, a pocos pasos de donde se encuentra el famoso Noma del chef René Redzepi, restaurante que cerró este año y que volverá a abrir en una nueva ubicación con un renovado concepto a comienzos de 2018. El 108 se inauguró en julio de 2016, se trata de un nuevo proyecto de Redzepi, con el chef Kristian Baumann dirigiendo la cocina.

Habíamos reservado previamente mesa para dos. Como llegamos un rato antes, hicimos tiempo en The Corner, local también del 108 y situado en una esquina de su edificio, un antiguo almacén rediseñado con el estilo escandinavo. The Corner es un café-bar comunicado con el restaurante, sirven desayunos, comidas y en horario de tarde-noche disponen de aperitivos para comer y también la opción de vinos por copas. Al ver la carta, tuve clara mi elección: un par de copas del Rose 2015 de Tom Shobbrook, Barossa Valley, ¡delicioso! Sus variedades son syrah, mourvèdre y riesling.


Ya en el amplio comedor del restaurante, uno de los chef de cocina, de habla española, nos atendió para detallarnos los distintos platos de la carta. ¡Tremenda amabilidad!

La cena fue muy agradable, platos deliciosos, sabrosos y una botella que elegí entre las numerosas referencias de la carta de vinos, un vino de una de mis bodegas prefereidas, Lucy Margaux, en Adelaide Hills: Noir de Florette de Anton van Klopper. ¡Qué maravilla!

Leo mis notas escritas el día de la visita:

"...and one bottle of one of my favourite wineries in the world, Lucy Margaux, Noir de Florette (L15), pinot noir. Delicious dinner at 108. From the first dish, Norvegian scallop, to the last, rhubarb marineted in quince tea with frozen ethelflower"


Castillos...

Dos excursiones cercanas realizamos desde Copenhague, ambas en tren. La excusa, dos impactantes castillos: el de Frederiksborg, construido junto al lago de Hillerød, a unos 30 kilómetros de la capital, y el de Kronborg, también conocido como el Castillo de Hamlet, localizado en dirección norte, en la costa frente al estrecho de Oresund, y a escasos 45 minutos de distancia en tren desde Copenhague. Pienso que ambas visitas valen la pena.

Continuo contando el viaje en una próxima segunda parte. Salud y hasta pronto.

Vicente